
...al creador del Absurdo.
Joao
Pavo, si... pero alegre.
(click sobre la imagen para agrandar)
[...] y al final, el aprendiz entendió.
-¿Tienes alguna pregunta? - interrogó el maestro.
-¿Esto es todo...?
-Veo que finalmente haz comprendido.
El sendero ya está armado, pero el caminante jamás pierde su albedrío. Ése es el misterio de la vida.
El dolor y el placer son partes del camino, y solo llegará quien avance a través de ellos con el mismo temple.
El plan del Maestro ya está hecho, nuestra felicidad es inevitable. La mejor forma de pagarle es disfrutar el camino.
Pido un leve perdón (desde el principio aclaré que escribo para mí), la verdad es que nunca de dejo de "escribir" en la cabeza, el único inconveniente es que me olvido de pasarlo a un papel.
Supongo que voy a hacer como casi todas las demás veces: empiezo y que salga lo que salga.
La sensación es compartida con mucha gente que me rodea: "Algo está cambiando". Nadie aún pudo decirme concretamente qué. Supongo que va a ser jodido, y lo más probable es que aunque tenga razón yo no le crea.
Lo interesante es que ese cambio se está reflejando en muchos niveles a la vez, condición que le otorga la característica de, si bien no innegable, por lo menos si de altamente probable.
A qué me refiero con esto?: si se sienten cambios significativos en el clima, en la política internacional, en el estado anímico de la familia circundante, en la forma de encarara el día a día, en la percepción de los fenómenos cotidianos, en los sueños, en las sensaciones mas profundas de nuestro "sentirse vivo". Y además esto le pasa a una cantidad considerable de personas, pues entonces algo pasa. O estamos todos absolutamente de la boina (cuestión que tampoco descarto del todo, pero aún así, si la gente que me rodea en este momento está un poco mas deschavetada que la que me rodeaba antes, también significa algo).
Mis argumentos son endebles y mis pruebas, vistas por un ojo demasiado analítico, casi nulas.
Es como defender la existencia innegable del amor universal solo porque algo parecido está en la raíz de muchas religiones que se originaron en tiempos y lugares muy distantes entres sí. Suena hermoso, pero insuficiente para mentes estrictas.
En este último tiempo (como en todos los anteriores) muchos acontecimientos se sucedieron, algunos sin explicación aparente, otros víctimas de las ya famosas "series de coincidencias".
Aunque este tipo de cosas ya me ocurrieron, no deja de sorprenderme (supongo que ahí está el chiste) en lo maravillosamente bien armado que está el plan celeste.
Lo que queda por entender esta vez, es que hay que confiar.
Está todo arreglado. Solo tenemos que atrevernos a ser lo que deseamos ser, que de lo demás se encarga el Maestro.
Joao
Volviendo a las pistas.
Deseando que sean nuevas.
"Busca, pero no premedites el encuentro. El que viaja sin futuro escrito está condenado a ser feliz"
Pocos metros me separan del secreto (dije metros y no centímetros), está ahí, al alcance de la mano.
Se trata en esencia de la obtención y permanencia de un estado mental "generador".
El primero de los incisos (llegar al estado) no representa una dificultad excesiva, lo único que complica las cosas es acordarse en los momentos de confusión que uno no debe perder el foco. El problema de verdad es conseguir mantenerse en esa línea de pensamiento, en ese estado de generación espontánea.
Bueno, como siempre mezclando todo, hablé de las características de una cosa antes de la hablar de la cosa misma.
Este estado particular del que hablo tiene una característica fundamental que es la ausencia total de preocupaciones. En alguna forma esto dispara condiciones secundarias, pero que a sus vez redefinen el precepto principal, estas condiciones son el no planeamiento de acontecimientos futuros, la ausencia de expectativa, el espíritu observador y sereno, la adaptación situaciones imprevistas, el estado de alegría permanente (no confundir con euforia).
El lector que evita prejuicios inmediatos, dejará pasar una primera sensación de que alguien que vive de esta forma no tendrá jamás objetivos, será una cáscara de nuez en una tormenta de mar. La idea es mucho mas sutil que la de convertirse en hippie rastafario que se dedica a esperar que "pase algo".
En realidad la cuestión sería obtener este estado de la mente en nuestras vidas diarias, en nuestro trabajo, en nuestro descanso, siempre...
Pero ¿qué tiene de interesante esa forma de vivir?... Todo.
En ese estado nuestra energía está enfocada en el presente, no se filtra en la elaboración de complejos planes de lo que está por ocurrir, ni se enfoca en la rememoración de acontecimientos pasados. Por otra parte el estado de alegría y calma canaliza esa energía del presente y la utiliza para atraer situaciones y personas con una vibración similar: pasan cosas buenas, se acerca gente buena.
La expectativa es una de las formas mas directa de atraer a los problemas. Ya lo he comentado una vez, pero no está mal repetirlo: un problema no es mas que la diferencia que existe entre el estado deseado y la situación actual. A mayor expectativas, mayor probabilidad de tener "problemas".
Como siempre, el concepto no está completo. Ni siquiera a mi me gusta como está expresado, pero es un intento.
Creo que a mí me sirve. Si por alguna casualidad o error le llegase a servir a alguien mas, ya estaría mas que cumplido mi cometido.
Releído lo anterior, la conclusión es siempre igual, debemos ser exactamente nosotros mismos. El problema es que para definir "yo mismo" no nos alcanzarían los días de una vida.
"Pequeña pero fundamental es la diferencia entre ser bueno y ser incapaz de ser malo"
Estoy en gravísimo peligro de cometer algo que yo mismo condeno duramente: el sentimentalismo. Por eso, con cara de macho y gestos grotescos caminaré los sinuosos caminos de la bondad, la entrega, el desinterés y (me rasco la oreja y escupo en el piso) su exponente supremo: el amor como amor mismo.
De los miles de habitantes que hay en la Tierra, bastó con que uno solo diga "Hola, sé que estás ocupado, pero igual: Hola".
No hace falta entregar fortuna, augurios maravillosos ni sedas de la china a cada persona con la que nos crucemos para empezar a ejercer la bondad.
Es más, hace poco me enteré que mi abuelo desaprobaba la actitud de salir corriendo a comprar cosas para agasajar una visita inesperada: es suficiente con dar lo que se tiene. Repito: dar lo que se tiene.
Se parece a algo así como: Somos todos parte de lo mismo, aprendamos a dar y a recibir como un gesto de armonía, de equilibrio. Intercambio de energía entre componentes de un mismo cuerpo.
"Solo sabiendo quién soy sabré qué es lo que quiero"
Pero me cach'en diez. ¿Será de Dios?...
Por qué será que a uno le da expresarse cuando se siente masomeno...
La cuestión es que en este preciso momento no estoy con todo el ánimo. Es complicado entender los giros y las lecciones de la vida. ¿Por qué nos toca lo que nos toca? ¿Hasta dónde nuestra responsabilidad es absoluta sobre los acontecimientos que nos aquejan?.
No sé, lo que en otros momentos no son mas que certezas, ahora se transforman en grotescas preguntas, en conocimientos inconclusos en inclusive (a mi modesto pesar) en misterios superfluos.
Todos los días tenemos lecciones. Hay momentos de lucidez en los que podemos comprender todo. O casi.
Y hay momentos obscuros, donde el panorama es negro, las salidas no existen o aún peor: son inalcanzables.
¿Qué gano escribiendo esto? No tengo la menor idea. De lo que sí estoy seguro es que no quiero escandalizar a nadie. En cierta forma, el cielo y el infierno conviven dentro nuestro, lo que pasa es que a veces (en forma prolijamente alternada) al barba o al rojo se les olvida la puerta abierta.