viernes, febrero 10, 2012

Agua para liberar

Emociones se agolpan en la garganta.
Lágrimas de liberación, alegría y tristeza piden permiso para ver la luz de la luna.
Ruiditos naturales venidos de la infancia hacen eco en el campo al otro lado de la ventana.
Marce, Mercedes, los dos Juanes y Luna cantan juntos, cada uno a su manera.

Y afloja... la vida afloja.
Se siente más liviano el camino cuando por un rato sentís tanto amor.
Cada parte de mi historia la llevo conmigo, en una memoria que se cree que olvida.

El camino empieza y termina a la vez, como la serpiente que se come la cola, para renacer...
El Maestro nos cuida, y en cada lágrima, la voz de una luna, Madre de todas las Madres nos susurra que siempre vivirá dentro nuestro.
Orgullo espero que sienta.
Amor siento yo
y nostalgia de algo que nunca fue correcto, pero siempre estuvo bien.

Joao
Resguarda tu sangre, pues es ella la que te va a salvar. Solo ella, siempre.

martes, diciembre 20, 2011

Siempre llega la luz. Y siempre hay mas por aprender.

No confundir enojo con dolor.

El enojo es una emoción, el dolor es un sentimiento.
El enamoramiento es una emoción, el amor un sentimiento.

Las emociones se sienten en la panza, son viscerales, carnales.
Los sentimientos vibran en el pecho.

Si el enojo provoca dolor, si las cosas se mezclan y un enojo (fácilmente superable mediante un movimiento físico) se relaciona con el dolor y toma sus procesos de superación, se gastará una cantidad excesiva de energía en algo que no lo requería.
Sin mencionar la devastadora sensación de la vacuidad, de la soledad de sentir dolor y el dolor de sentir soledad... cuando en verdad nada de eso es cierto.
Es solo un reflejo, una vinculación mal aprendida entre emociones y sentimientos.

Encausar las emociones, para transitarlas físicamente y dejarlas ir.
Abrazar sentimientos, para consumirlos y procesarlos desde dentro, creciendo cada vez.

Pero no confundir.
El amor está muuucho más allá del enamoramiento.
La felicidad está muuucho más acá que la alegría.
Amar sin miedo.
A todo.

Joao
Si nos organizamos, nos elevamos todos.

El universo es un juego... salgamos a jugar. La carrera se terminó y ganamos el premio máximo: nosotros mismos.

martes, noviembre 01, 2011

El todo y sus partes

Algunas preguntas se agolpan en mi cabeza.
Desde que se dividió la primera célula hasta hoy, la vida lo abarca todo.
Pasado, presente contínuo y futuro, cada fracción, cada segundo que pasamos es vida que se manifiesta.
Nuestras cavilaciones nos persiguen como océanos insondables. Problemas pesados lastran nuestra carga.
Y sin embargo, tan sutil, tan ínfimo es nuestro paso por la Vida que deberíamos replantear el sufrimiento.
De vez en cuando alguna señal llega para mostrarnos una hermosa dualidad: nuestra vida es tan importante que hace existir al universo mismo (sin observador, lo observado desaparece) y a la vez tan diminuta y fugaz que sufrir en exeso es casi una pérdida de tiempo.

¿Dónde está Dios cuando lo necesitamos?

Adentro, siempre está adentro nuestro.
Y cuando callamos un rato la cabeza, Su voz aparece.


Joao

Estoy seguro que si me escucharas vos, me dirías: "tenés que reinventarte viejo"!

jueves, abril 14, 2011

Recuerdo de un sueño que nunca fue

Estoy sentando en piso, debajo de una estructura gigante, eran exágonos de madera sostenidos por grupos de 6 columnas. Dentro de cada grupo de columnas, pequeños y hermosos jardines con colores maravillosos.
Fuera de la astructura llovía copiosamente.
Se acerca un grupo de personas jóvenes rodenado a otra persona mayor. Parece que es una clase y la persona mayor es el profesor. Él le habla a los que pertencen a "Ciudad del Río".
Alrededor algunos acomodan láminas, y cortan hojas de papel en el piso irregular.
Una chica rubia muy bonita me mira y desvía su mirada. Estoy como desencajado en la escena, no se supone que debería estar ahí, sentado, mirando.
La lluvia es cada vez más fuerte, me voy a mojar cuando vaya al metro. (Un subte, pero suspendido en el cielo).

¿Es un sueño? ¿Es realidad?
¿Cuántas personas se preguntaron lo mismo?
No estoy ni cerca de ser original, pero eso no importa. La sensación de mezclar realida y sueño es cada vez mayor.
¿Despertaré? ¿Me dormiré más profundo a un sueño dentro de otro?
¿Y si hace años que sueño?
¿Qué diferencia habría?
Mis anhelos y mis penas, mis pasiones y mis alegrías solo serían espejismos en una mente dormida.
Claro... que de todas formas no dejan de ser exactamente eso.

Otra vez a reflexionar y ver cómo todo (TODO) está en la mente.
Otra vez: somos haces de reflejos condicionados.
Elegimos nuestro estado de ánimo a cada segundo. Pues lo que nos rodea no tiene condición absoluta.
Lo bueno y lo malo como concepto son sólo títulos asignados.
Y a la vez la sensibilidad al entorno es grande para algunos de nosotros. Modificar el afuera según la voluntad es algo que no está destinado para todos.

"Tu forma de modificar el mundo no es mediante la acción directa. Trabajás a otro nivel, desde el deseo y la intención. Cuando deseás algo de verdad (con todo lo que eso significa) ya empezaste a conseguirlo".

La lluvia comienza a pasar, entra más luz y se dibuja más nítida la realidad. Será hora de volver habiendo recordado por un rato otro pedazo de información que trae calma.
El guardia del jardín onírico nos echa, hay que volver.
Una vez más, el tiempo es perfecto.

Joao
Medellín, abril de 2011.

Todo está aquí adentro, incluso todo lo que está allí afuera.

martes, abril 05, 2011

Al norte de mi vida

Sensaciones grandiosas que le recuerdan a uno la maravilla de estar vivo.

"Cada año visita algún lugar que no hayas conocido nunca" leí una vez y me pareció una verdad inapelable.
Perdido en una inmensa ciudad, con mi mapa prolijamente guardado en el bolsillo, me encontraba subido a un "bus" urbano con dirección al centro Maloka (vaya a saber qué será eso...). Única referencia que tenía para llegar a la estación de micros que me llevarían a Medellín.

Pregunté a algunos pasajeros que hicieron poco caso a mis requerimientos, tal vez por mi pinta de extranjero.
Mientras miraba por la ventana, casi despreocupado del todo por mi futuro inmediato, me acordé de aquel maravilloso viaje que me enseñó una de las verdades que lamentablemente me olvido de llevar conmigo en cada paso: "Estamos bien cuidados".
Tres simples palabras que dicen tanto, que es imposible no sentirse estremecido al comprender su significado cabal.

Unos minutos después, una de las personas a las que había preguntado por mi parada, me dice:
-"Ió me bajo aquí, tu parada es en tres cuadras. Cuídate mucho y no te olvides que Dios te ama muchísimo".
Sin palabras para agredecer el gesto, la sonrisa se instaló en mi cara.

Minutos después el Maestro estaba creando un pasaje disponible donde no había más lugar. La magia siguió su curso.

Y ahora, mirando fotos viejas, ebrio de amor por todo, agradezco esta vida que me muestra maravillas a cada paso.
Creo que nunca voy a cansarme de decirlo: Pide y se te dará.
¿Una verdad cristiana de un católico recalcitrante? No, ni cerca. Una verdad universal de un Maestro, o una vida que atiende nuestros pedidos.
Porque vinimos aquí a disfrutar, no a durar.
Porque las pasiones son el motor real de nuestro paso por esta humilde vida.

Tal vez estoy demasiado sensible. Hagan caso sólo hasta donde parezca razonable, lo demás dejenlo como borrador.

Diría otro maestro: Abrazo de gol (apasionado e irreverente) para todos.

Joao
Cada vez más humano.

¿Fronteras? ¿Qué es eso? ¿Cómo se puede dividir en partes lo que sólo es una cosa?

martes, marzo 22, 2011

Joao Rules

Mambo Número 84: Tengo un sentido de la obediencia desesperadamente desarrollado. Indicaciones del estilo "No tocar", "No pasar", "No se aceptan reclamos pasados los 14 segundos" me pueden. Me hacen sentir mal si los transgredo.

"Si alguien se molestó en ponerlo por algo será", me miento a veces, ocultando las molestas mariposas en la panza que me provoca(ría) una llamada de atención por hacer algo que no se debe(ría) hacer.

No quiero abusar de las comillas, sé muy bien que el No se debe hacer, muchas veces tiene más que ver con que el dueño del establecimiento en cuestión no tiene ganas de soportar molestos, que con que debido al incumplimiento de las inocuas reglas, algo terrible acontezca.

Hace un rato, mientras rumiaba este post, casi que entreví algo: este inconveniente mío (que me trae más malestares que premios a la buena conducta) tiene el formato de una fobia. Un individuo divisa un elemento al que tiene un miedo descontrolado (rata, cucaracha, víbora o zapato marrón izquierdo talle 42). El individuo se paraliza, o corre, o grita, o ataca, o lo que sea; la cuestión es que está fuera de su control la acción que está llevando a cabo.

A mí me pasa algo similar: yo sé cabalmente que reservar una mesa en Mac Donald antes de comprar la hamburguesa no va a hacer caer su imperio, incluso tampoco me van a echar, ni me van a decir nada. Y en el último de los casos, si viene una señorita con su camisa a rayas y su gorra visera y su cola-de-pelo que-sale-por-el-agujero-de-atrás-de-la-gorra a decirme que por favor espere a tener mi famoso pedido antes sentarme en la mesa, eso no me transforma en un estafador profesional, una mala persona que hizo algo que no debía y que merece mil castigos...

Y me parece que por ahí vienen los tiros. En el juzgado que nos viene instalado a cada uno, a mí me tocó un fiscal mordaz, detallista y perseguidor, mientras que mi pobre y moralista abogado defensor mira a su cliente (es decir a mí) y si bien trata de esgrimir algún argumento convincente para que no lo decapiten, en sus fueros más internos sospecha que algo habrá hecho el delincuente este.

Muchas veces traté de encontrar el origen de estos comportamientos. Casi todas las veces desde el fondo de la historia, saluda mi viejo, colándose cada vez que pudo, sacando ínfimas ventajas que me avergonzaban cada vez más. De todas formas ya no lo culpo, cada uno elije, con las armas con las que venimos equipados, qué mecanismos desarrollar para mantenernos dentro un eje.

Eso a modo de introducción que se hizo un poco larga.

Nunca voy a ser preciso con las fechas de memoria. Revisando mails viejos confirmo que a mediados de noviembre de 2009 nos estábamos enterando, laparoscopía mediante, que muy a nuestro pesar, el cáncer que tenía la viejita en el estómago ya había tomado todos los órganos de alrededor: no había nada que hacer.

Nos mandaron a todos a dormir, hacía muchas horas que estábamos arriba debido a la operación y mamá necesitaba descansar.

Por prolijidad literaria me gustaría tener los detalles de, por lo menos, los movimientos que me llevaron a la siguiente situación, pero por más que me esfuerzo, ni la lógica ni la memoria me permiten reconstruir esos días.

Estaban por ser las 8 de la noche, Pablo y Mauro me esperaban en el auto, yo tenía que dejar un último papel en la sección de enfermería de la clínica donde mamá dormiría esa noche. En el último saludo, la viejita, con su ánimo mermado por la invasión de la operación, pero la tranquilidad del que sabe (hace mucho) qué es lo que está por pasar me dice:

- "Hijo, te pido un favor, acá me tienen a tecito. El doctor dice que no puedo comer nada, pero tengo más hambre que Radical del '30, no me traés un sanguchito?"

Una sensación actual trata de engañarme, inventando en la memoria un cartel de "Prohibido ingresar con comida".

Salí decidido, aunque dudaba. Los 'inimputables' estaban en el auto (capaces de entrar desnudos y comiendo un pancho en una transmisión televisiva de cadena nacional, o de organizar una peña justo al lado de un cartel de "prohibido pisar el césped" sin que de verdad les importe, porque saben a la vez que tampoco pasa nada). Pero esta misión era solo mía.

Entrar en las descripciones nefastas de haber pedido un tostado sin tostar en el café de la esquina y de mi cara con expresión de estar ingresando con una bomba incendiaria en una reserva natural no vienen al caso.

El hecho es ínfimo, pero mi alegría es infinita.

En días donde las preguntas se agolpan, un libro oportuno me hace revivir días pasados, tristes, pero de los que nacen los recuerdos, las sensaciones y las razones más sublimes.

Me siguen enseñando, de lejos, y con los mecanismos más raros. La luz siempre se abre paso.

Joao

... ah... claro.. sin reglas no habría nada que romper para sentirse más vivo.

viernes, diciembre 31, 2010

... y se fue nomás.

Como quien corre a las nueve menos cinco al supermercado a chino a comprar una última cerverza antes de que no vendan más, aprovecho estas últimas horas del 2010 para divagar un poquito.
En un año que fue tan catastrófico como maravilloso, donde más de una vez perdí la cabeza y otras tantas encontré el corazón, me vuelvo a sentir agradecido.
Agradecido con la vida por tomarse tantas molestias para enseñarnos. Agradecido con la viejita, que me sigue cuidando y lo hace notar. Agradecido con el Maestro que la cuida a ella y a todos.
En un baile que no para, la gente se entremezcla en cada vida llevando sus mensajes, enriqueciéndose los unos a los otros.

Agradezco de nuevo a todos por poner su parte en este cuento, en hacer que las cosas cambien para mejor o para peor (al final, si se mira bien, en todo cambio se sale ganando).

Buena vida.
El año que viene (como siempre) será mejor.

Joao
Respirando


Gracias a todo por todo.

martes, agosto 24, 2010

Sueños... dentro de sueños.

Revisando papeles viejos en una estantería ajena me encontré con un manuscrito que me llamó la atención, por su antigüedad y por las dudas que me planteaban sus enunciados, plantados como certezas.
Sin mucho más preludio, incorporando por primera vez palabras de otro, lo tiro por acá.

Todo conjunto de eventos en esta vida tiene su factor común. Es de tipos inteligentes encotrarlo y volantear en las curvas de los sucederes con el espíritu en calma. Sabiendo.
Las tareas ciclópeas tienen maravillosas recompensas, sea que se alcance el éxito o no. Las mentiras tienen sus castigos; las mediocridades su "todo sigue igual"; las sinceridades no pueden dejar de tener alivios. Y los sueños, mal que les pese mis amigos, solo existen porque existe una realidad, siempre mas razonable y (justamente) por eso, mas fría y carente de magia.

Quien vive un sueño tiene que saber que va a despertar, acariciando el espacio vacío que deja esa "casi realidad", que gracias al empujoncito de Oniros, carece de las molestas imperfecciones de las que sufre nuestra cotideaneidad.

Atento debe estar el soñador de turno a la inconfundible sensación de "pero... cuándo llega el palazo?". Eso tendría que presentarse como una alarma, un aviso crucial de que se está parado en las nubes.

La joda es que nadie se quiere despertar. ¿Cuántas veces habremos hecho fuerza para dormir un ratito más? a ver si queda un poquito de sueño que nos devuelva por un rato a ese lugar que parece que han armado para uno. O mejor: que uno mismo a creado.

Como terminamos sabiendo siempre, llorar sobre la leche derramada es absolutamente inconducente. Aunque si me preguntan a mi me permitiré aconsejar algún berrinche que, llegado el caso, nos hará recordar que hicimos un gran esfuerzo por engrampar esa lámina de realidad mejorada sobre el lienzo siempre cambiante de nuestras vidas.

Una de las últimas verdades que escuché de un tipo fue: "el tema es que a veces uno no quiere entender que las cosas NO van a cambiar". Y me parece que me dijo mucha más de lo que suponía.
Los sueños llegan como mensajes, premoniciones o pruebas temporales de que lo que creemos desear. Es una probada a lo imposible.
Al final, sentados en la cama, con la primera luz de la mañana que entra por la ventana, preferimos preservar nuestra cordura: "Bueno... menos mal que de verdad no me gané ese millón de pesos... me traería un millón de problemas..."

Igual nadie atravieza una etapa o una crisis y se queda con las manos vacías. Puesto en vendedor de verdades baratas hasta me apuro en decir que la Divinidad sabe cómo hacer que cada uno aprenda lo que vino a aprender.
Y Él sabe mejor que nadie que somos (lamentablemente) hijos del rigor.

Como reflexión final, ahora mismo sé que prefiero un millón de problemas que valgan la pena a una sola certeza que no me complete.


Tengo que decir que, al igual que las sirenas, este texto tiene un canto que encanta y fascina, y hace que el tipo desprevenido se acerque a la cornisa de uno los mayores embustes que nos acechan diariamente: la realidad pautada por nuestra razón, seca, pelada y cruel.

Una realidad que se luce por negar toda magia, que impulsa a cada ciudadano a "hacer lo correcto", a ser lo que la razón dicta que tiene que ser.

¿Y por qué nos seduce tanto? Porque sin magia uno no corre riesgos, todo es calculado y, en definitiva, hasta los fracasos mas rotundos (presentidos por el corazón) pueden ser atribuibles impúnemente al azar, al destino, a la costumbre o a cualquier otro invento que eche la culpa para afuera.

El manuscrito nos tienta, contándonos que de vez en cuando podemos darle una probadita a lo improbable, y a la vez nos libera de la responsabilidad de jugarnos la cordura y el corazón, ya que toda locura acaba por terminar sanos y salvos, sentados en una cama vieja, lejos de toda magia.

No nos dejemos engañar por la única gran mentira: la realidad plana.

Cada vez que despertemos de un sueño, recorramosló con la mente, observemos las anomalías y tomemos nota. Seguramente mucho de él ya habrá quedado dentro nuestro. Y en seguida miremos hacia los lados: los marcos de las puertas, las veredas rotas, el color de la corteza de los árboles, los aromas familiares; algo nos dará la pista de que en realidad despertamos a otro sueño, seguramente mejor que el anterior, aunque eso solo lo demostrará el tiempo.

Vinimos aquí a aprender algo mucho mas importante que diagramar puentes, calcular cosenos, entender la fotosíntesis o cantar correctamente un fa menor.
El alumno 10 del grado, nuestra mente, que siempre responde primero, que nos delata cuando tratamos de jugar y nos acusa cuando en vez de hacer los deberes nos entretenemos mirando una flor, está a la orden del día. Su misión es no dejarnos crecer (o él estaría en serios problemas).
Yo no pienso dejar que se salga con la suya. Nos veremos a la salida y me llenará la cara de dedos, pero les aseguro que él no se la va a llevar de arriba...

Los sueños y la magia están ahí: para quien quiera y se atreva a tomarlos, para los que buscan y saben que hay algo más, para todo aquel que sepa (o sospeche) que el tiempo es corto, y sobre todo, para aquellos que saben que quien se arriesga de verdad y pierde, de todas formas gana.

Y por último, dejemos de señalar con el dedo al pobre Dios, acusándolo de nuestros malestares. Nos somos hijos del rigor, siempre se puede elegir... caramba, que solo sufre de verdad el que elige hacerlo.


Joao

[...] y en todo este tiempo, puedo afirmar que una verdad cambió para siempre mi modo de ver: lo imposible... solo toma mas tiempo.

viernes, agosto 06, 2010

Dibujemos

La vida se escribe de un único trazo. Extenso, contínuo...
A veces volvemos atrás y tenemos que hacer algún tachón, alguna corrección. Otras veces la mano que dibuja corre veloz hacia el futuro.
Lo importante de esto es entender que puede hacer mil vueltas y garabatos, puede moverse ondulada y calma o frénetica y atroz; pero lo que nunca, nunca, nunca va a hacer es deterse.
Podremos mirar para atrás y volver a corregir, pero el trazo siempre será nuevo, será un remiendo (válido o no) sobre lo que ya se escribió.

La estilogŕafica universal no espera a nadie muchachos.
Dibujemos siempre dibujos nuevos, saltemos de hoja, manchemos, probemos.
Al aburrido compás que se queda haciendo círculos (recorriendo el camino que ya conoce) nadie podrá reprocharle nada... pero les juro que tampoco podrá decir que ha vivido.

Se podrá romper la hoja, pero el flujo seguirá intacto.

Dibujemos libres. Dibujemos.

Así, el día que nos toque dejar la lapicera para flotar por un rato, podamos ver para abajo y nos encontremos con una obra de arte, con la hermosa y (ojalá) completa pintura que desde el día cero nos tocó pintar.

Les deseo colores.
Les deseo arte.

Joao
... pintó la luna y el sol.

"Cada piedra, cada árbol, cada experiencia, cada persona, cada elemento... toda la existencia vive dentro nuestro. Nadie estuvo, está ni estará solo jamás."

domingo, junio 27, 2010

Como un mensaje

Nacer para estar parado entre los hombres.

Ser el dueño del sol, de la luz.

Y renacer para vivir una vez más lo vivido, pero con plena alegría.


Joao.

Cada segundo en el presente es el destino final, el objetivo último y primordial de un viaje iniciado hace miles de años. ¿El mensaje? Completar el ciclo y volver a comenzar, nuevo.

martes, junio 01, 2010

Boceto. Bueno, no tanto.

Supongo que escribir que tengo ganas de escribir es truco bajo.

Las frases y las palabras se atoran en una garganta mental, como queriendo tomar forma. Una poeta me contó una vez que dejaba "tamizar" sus poemas. Daban vueltas por su cabeza, y despacito, casi sin quererlo tomaban forma, cobraban vida.
Esa es la sensación que tengo, algo se gesta, despacio.
De todas formas... ¿a quién le importa? bueno, supongo que a mí.
En el colectivo lleno que me tocó tomar por vida no dejan de pasar cosas.
-"Se van para atrás!" grita casi siempre el chofer, en un intento desesperado pero a la vez desganado de ordenar a la peonada.

Mientras sale esto que sale, vuelven los lugares comunes: "todo es como debe ser", "aceptá el momento", y un largo etcétera de empujones al alma.
Pero esta vez (por suerte) se siente alguito más. Supongo que tiene que ver con esa espiral que en algún momento mencioné: se da vueltas en círculo, pero cada vez se está más arriba.
Y el arriba siempre es nuevo, siempre da otra visión. Muestra detalles (y no tan detalles) del paisaje que de abajo no se ven.
Hace mucho que insisto en la confianza en el Gran Sistema, (u otras expresiones que en algún punto me da un poquito de vergüenza). Lo interesante es que hoy ya no tengo ganas de decirlo, ni ganas de que se note. Sino que deseo hacerlo, sin más.

Confiar de verdad, entrar en la incertidumbre con una espada en una mano y una pluma en la otra.
Modificar.
Ser nuevo. Ser el mismo, pero nuevo.
Pensé que este post solo iba a ser la amenaza de escribir... fue un poquito más.

Joao
Con cara de "mirá que interesante..."

El email está muy bien, pero a veces hay que confiar más en las palomas mensajeras.

jueves, abril 08, 2010

Gracias, viejita...

A veces me olvido que el Maestro está ahí para cuidarnos... por suerte también se encarga de recordármelo, y de las formas mas lindas.

(Y encima, ahora está con Él mi viejita, y se deben estar riendo los dos de mí. Seguro que ya le mostró mis fotos de cuando era chiquito y andaba en bolas, esas que tanta vergüenza me daban... :-)

Quién mejor que el Nano, para dedicarle unas palabras...



No es que no vuelva, porque me he olvidado
de tu olor a tomillo y a cocina.
De lejos, dicen que se ve más claro,
que no es igual quién anda y quién camina.

Y supe que el amor tiene ojos verdes,
que cuatro palos tiene la baraja,
que nunca vuelve aquello que se pierde
y la marea sube y luego baja.

Supe que lo sencillo no es lo necio,
que no hay que confundir valor y precio,
y un manjar puede ser cualquier bocado
si el horizonte es luz y el rumbo un beso.

No es que no vuelva porque me he olvidado:
es que perdí el camino de regreso...
Mamá...


Gracias, infinitas gracias por este momento.
Joao

"... pero cuántas veces te voy a tener que decir que lo único que tenés que hacer es llamarme?"

lunes, marzo 08, 2010

De Deseos y Corajes.

Dibujamos el mundo que nos merecemos, en el sentido más amplio de la expresión.

La primera pregunta en la cabeza del tipo que pisó el rastrillo y el palo le pegó en la cara es:
-"¿Quién es el hijoputa que dejó esto en la mitad del camino?"
Respondiendo a nuestro reflejo aprendido de que siempre la culpa es de algún otro.

Pero a medida que el mundo gira, insistiendo contínuamente en que tenemos que dejar de mirarnos el ombligo y ser un poco menos pendejos, entendemos que la pregunta es:
-"¿Qué parte de mí está ordenando esto?" (pide y se te dará, dijeron por ahí...)

Entonces revisamos los apuntes, arrugamos un par de borradores... todo parece estar más o menos en orden...
Pero de pronto, mientras nos acariciamos el chichón para ver si afloja, nos damos cuenta, casi como en una revelación, que lo que nos está pasando es exactamente lo que (tal vez inconcientemente) habíamos pedido.

Vale renegar, porque una puteadita de vez en cuando no le hace mal a nadie.
Vale ponerse mal, es un derecho ganado a fuerza de vivir y que, de paso, nos ayuda a reflexionar un poco.
Lo que no vale es lamentarse, ni los "si hubiera sabido" (con el diario del lunes somos todos piolas), y menos aún las víctimas y los "por qué a mí?".
Somos responsables de lo que pedimos.

Muchachos, pongamole el pecho a las balas, que si las esquivamos mucho tiempo nos vamos a creer que se puede vivir a las agachadas.


Joao
Remojando la pluma, pa' que se ablande.

Lo dije, me lo recordaron, lo repito y lo sostengo: para ser feliz hay que tener huevos.

jueves, agosto 06, 2009

Maravillas

En muchas oportunidades el Maestro nos hace regalos, nos muestra cosas, nos da a probar el elíxir de vida. Entonces deseamos que las sensaciones duren para siempre y en nuestra desesperación de hacer eterno lo efímero, nos olvidamos de esa palabrita escurridiza que encierra el secreto de la alegría: aceptación.

Yo estoy convencido: somos libres, pero alguien nos da una mano y nos hace (sutiles) recomendaciones en las situaciones que se nos escapan para que las cosas salgan bien. "Estamos bien cuidados" escuché por ahí, y la frase toma cada día una nueva interpretación, siempre más maravillosa que la anterior.

En un día como hoy donde hay cosas a las que uno debe renunciar en pos de otras, en vez de estar triste, deseo estar feliz. Agradecer por cada situación, persona y lugar que conocí, sabiendo que nada queda realmente atrás, sino que todo pasa a formar parte de uno para siempre. Ya lo dijo Drexler: Todo se transforma.

Vinimos acá a crecer, y el Maestro nos lo recuerda todos los días. A veces pasa mucho tiempo hasta que lo volvemos a escuchar, pero el insiste e insistirá siempre, porque nos Ama.
Experimentar la vida es el mejor regalo que le podemos hacer, ya que gracias a nuestras experiencias él vuelve a manifestarse.

Acepto este momento, único, maravilloso y deseo expresar mi alegría.
Y agradecer a la vida por los milagros. Los gigantes, que nos hacen cambiar indiscutiblemente el rumbo, y los pequeños, esos que nos iluminan cada momento, cada esquina...


Joao
Maravillado con... todo.

El universo tiene esta forma hoy, porque así lo deseaste y ordenaste. Aceptarlo es la forma más sabia de entrar en el presente y volverse uno con La Conciencia. No existen los errores, simplemente debemos entender por qué están ahí.

jueves, junio 11, 2009

Primera revelación... cumplida! ¿Qué sigue?

De alguna manera todos estamos conectados, a más de un nivel. De hecho estamos conectados a todos los niveles que nuestra mente pueda abarcar, porque en definitiva somos la misma cosa.

No me interesa detenerme en la admiración de lo antedicho, ya que hoy no sorprende a nadie. Cada media hora nos topamos con alguien que, haciendo referencia a algún acontecimiento en el que sobró suerte, nos hace un guiño cómplice mientras hace la seña de "comillas" y dice que fue casualidad.
Ese pensamiento ya no es novedoso, ni trasgresor. Y eso es bueno.

No debemos sentir un orgullo desmedido por considerar que somos seres avanzados simplemente por sospechar que si estaba pensando en el panadero, y me cruzo a la hija del susodicho paseando el perro en la plaza, debe ser obra de alguna conciencia superior. Las pruebas son demasiadas, la palabra causalidad ya no impresiona a nadie. Esto es bueno porque ahora podemos dar un paso adelante, cambiar el "astuto intuir" por una búsqueda cabal. Experimentar, pensar en alguien y ver si lo podemos encontrar en la calle, ser buenos para recibir la recompenza, mandar instrucciones a la maquinaria celeste para lograr todo lo que deseemos.

Este paso al frente no solo es positivo, sino que es necesario, ya que corremos el peligro de tomar la actitud "yo-se-que-hay-algo-más" como un lugar común, quedarnos ahí para siempre y perdernos la magia de verdad, esa que, con un poco de fe (otro poco más) podemos llegar a controlar (o algo así).

Por eso, mis queridos desaforados, invoquen Dioses, concéntrense en lo bueno, desafíen al Universo. Si todo falla, la causalidad nos dirá que así tenía que ser, pero si algo llega a andar, si uno solo de nuestros conjuros hace girar la rueda del destino a nuestro favor, habremos encontrado el primer escalón de esa escalera que sospechamos (y sabemos) que nos llevará al cuartito del Maestro.

Joao
Oraculizando, Mario!

Una verdad será tuya en el preciso momento en que dejes de tener la imperiosa necesidad de enunciarla.