
Ya entré al clú!
Cuidate viento, te voy a castigar!
Una bajada, una semi-iluminación me mostró algo (que antes había tratado explicarme un Maestro de Turno).
El chiste para ser especial, eso que te hace único, el súper poder con el que todos soñamos es... ser humano.
Tener dos manos, voluntad, deseo, ofrecimiento. Hacer todas las cosas, las que nos gustan y las que no nos gustan con la misma satisfacción: la satisfacción de poder experimentarlo todo por la simple razón de estar vivo. Llegar a la gente con las manos y el corazón abiertos. Ojo, la falsedad del amigo eterno es aún peor que el desinterés total.
Que cada circunstancia y Ser con el que nos encontremos sea un misterio a ser develado, una aventura que vivir, sabiendo profundamente que si nos abrimos de par en par a la experiencia confiados en el Plan Universal, nada puede salir mal. Aún aunque lo parezca en primera instancia.
Releo mis palabras y suenan a libro barato de autoayuda, ojalá pudiera expresar lo que se siento, para que otros compartan mi alegría y para que cuando yo mismo la olvide, pueda redescubrirla.
Pero me parece que estoy en un problema... ¿Alguien alguna vez pudo describir el perfume de una flor...?
Hacer lo que nos toca con alegría, empujar la montaña sonriendo.
Perseguir incansablemente los sueños, caminando tranquilamente.
Joao.
Por ahora, el nuevo foquito anda
Un día comprenderá el hombre que el sufrimiento fue solo un escalón más.
Tesoros, Manjares, Palacios... ¿sin amigos?.
No, Gracias.
...(visita inesperada, charla nueva con alguien que conozco de toda la vida)...
Aún antes de terminar de escribir estas líneas, el Maestro se hizo presente, para mostrarme que no estoy solo.
Pide y se te dará. Agradece antes, el Maestro ya te dio lo que necesitabas.
Has de vivir las experiencias como capítulos en el libro de la vida, sin olvidar que tu esencia debe nutrirse y continuar, pero nunca arder y consumirse...
[...]el único abandono real es el propio. Si devastado en el piso tu mirada se eleva hacia el próximo reto, el universo te pertenece.
[...] y al final, el aprendiz entendió.
-¿Tienes alguna pregunta? - interrogó el maestro.
-¿Esto es todo...?
-Veo que finalmente haz comprendido.
El sendero ya está armado, pero el caminante jamás pierde su albedrío. Ése es el misterio de la vida.
El dolor y el placer son partes del camino, y solo llegará quien avance a través de ellos con el mismo temple.
El plan del Maestro ya está hecho, nuestra felicidad es inevitable. La mejor forma de pagarle es disfrutar el camino.