martes, junio 25, 2013
Del juego y sus juegos.
Mente y corazón se disputan el primer lugar todos los días. Los racionalistas no pueden dejar de juzgar a los sentimientos una pérdida de tiempo. Algún emocionado de turno escupe fuego sobre la razón imparcial de los hombres grises.
Las fuerzas se oponen, el holismo contra el razonamiento agudo y eficaz.
Como todo par de opuestos, habitan un único lugar. Diametralmente opuestos pero tan alineados que indiscutiblemente el mismo oxigeno que compone el agua de los sentimientos es exactamente igual al del aire, reino indiscutido de lo mental.
Y por supuesto como cada vez que hay fuerzas opuestas, hay un orden superior que, tranquilito, descalzo y con un vaso de jugo en la mano, observa a dichas fuerzas disputarse a muerte en un campo de batalla virtual.
¿Cuál es este orden?
¿Qué entidad o concepto supremo se yergue altivo sobre corrientes tan poderosas como el pensamiento y el sentimiento?
Pues nadie más que el juego.
El juego infinito, alentador en el que estamos inmersos. El que nos implora que experimentemos todos los días.
Que nos juguemos de jugando la cabeza. Que nos abracemos, que nos corramos por el bosque, que nos ensuciemos en el barro, muertos de risa.
Usando mente, corazón, las dos cosas o ninguna, como nos parezca en el momento... pero que no nos perdamos el aliento cálido del amor.
El amor que se experimenta cuando nos arriesgamos a hacer, decir, sentir y pensar lo que de creemos.
Pero ojo, que tampoco es tan grave. Sino no se llamaría juego.
Cuando somos mas chicos y tenemos muy en claro como es que se vive, y armamos historias, solos o con amigos... al final del día, cuando nos llaman a tomar la leche, los muertos se levantan, los luchadores se abrazan y las disputas desaparecen con una sonrisa.
Experimentar es eso: dentro del marco ser lo que nos toca. Y dejarnos ejercer a nosotros mismos. Dar rienda suelta a lo que internamente somos sin vergüenza, sin pudor... si al final todo es ilusión.
Con la corbata floja y un zigzagueante andar de puro cansado por jugar mancha venenosa, dejemos entrar el aire fresco para arrancar otro día.
Con el amanecer bañémonos de reglas de juguete que, llegado el caso se podrán romper.
Usemos las herramientas que a la mano tengamos, y peleemos un buen lugar para después bajarse del podio con una carcajada.
Que el juego grande sea lo único que tomemos en serio. Y que lo tratemos con respeto y amor, para no tener miedo de llegar a grandes.
martes, febrero 26, 2013
Gracias varias
Sobre el Zen
Pero está tan bueno que lo quería compartir. Espero que lo disfruten.
Este no-ego de carácter cósmico es lo mismo que los chinos llaman Tao, o lo que los cristianos llaman el Espíritu que reside en el interior, con el cual hemos de colaborar, y mediante el cual debemos paso a paso dejarnos inspirar, mostrándonos dóciles a la Mismidad en un acto de inquebrantable abandono personal al Orden de las Cosas, a todo lo que acontece salvo al Pecado, que es simplemente la manifestación del ego y que, por tanto, ha de ser rechazado y denegado. El Tao, o no-ego, o la divina inmanencia se manifiesta a sí misma a todos los niveles, desde el material al espiritual. Privados de esa inteligencia fisiológica que rige las funciones vegetativas del cuerpo, a través de cuya intervención la conciencia se traduce en acto, y carentes de la ayuda de lo que podría denominarse gracia animal, no podríamos vivir de ninguna manera. Además, es simple cuestión de experiencia que cuanto más interfiera la conciencia superficial del ego con el funcionamiento de la gracia animal, más enfermos estaremos y peor realizaremos todos los actos que requieren un grado más elevado de coordinación psicofísica. Las emociones, en conexión con el anhelo y la aversión, trastocan el funcionamiento normal de los órganos y conducen, a la larga, a la enfermedad. Las emociones similares y la tensión que brota del deseo del éxito nos impide alcanzar el grado más alto de competencia no sólo en las actividades complejas, como la danza, la ejecución de una melodía musical, los juegos o cualquier otra clase de actividad para la que se requiera una destreza considerable, sino también en otras actividades psicofísicas naturales, como ver y oír. Empíricamente, se ha descubierto que el funcionamiento defectuoso de los órganos corporales se puede corregir, y que la competencia en los actos que requieren considerable destreza aumentan mediante la inhibición de la tensión y las emociones negativas. Si la mente consciente aprendiera a inhibir su propia actividad autocontemplativa, si pudiera ser persuadida para renunciar a su esfuerzo en pos del éxito, el no-ego cósmico, el Tao que es inmanente a todos nosotros, puede con toda confianza encargarse de realizar lo que es preciso realizar de modo rayano en la infalibilidad. En el plano de la política y la economía, las organizaciones más satisfactorias son aquellas que se han logrado mediante una "planificación para lo planificado". De forma análoga, en un plano psicofísico, la salud y el máximo de competencia se adquiere mediante el uso de la mente consciente para planificar la colaboración y su subordinación al Orden de las Cosas inmanente que se halla más allá del espectro de nuestra planificación personal, así como con aquellos funcionamientos en los que nuestro pequeño, ajetreado ego, sólo puede interferir.
La gracia animal precede a la conciencia de uno mismo, y es algo que el hombre comparte con el resto de los seres vivos. La gracia espiritual se halla más allá de la propia conciencia, y sólo los seres racionales son capaces de cooperar con ella. La conciencia propia es el medio indispensable para acceder a la iluminación; al mismo tiempo, es el mayor de los obstáculos que se interponen en el camino, no sólo de la gracia espiritual que genera la iluminación, sino también de la gracia animal, sin la cual nuestro cuerpo no podría funcionar con eficacia, ni tampoco retener la vida que le es dada. El Orden de las Cosas es tal que nadie consigue nada gratuitamente: todo progreso tiene un precio que es preciso pagar. Precisamente porque ha avanzado más allá del plano animal, hasta el punto en el que, por medio de la conciencia propia, puede alcanzar la iluminación, el hombre también es capaz, mediante esa misma conciencia de sí mismo, de acceder a la degeneración física y a la perdición espiritual.
No está recontra bueno?
martes, noviembre 13, 2012
Enfoque - ¿Quién tiene la razón?
¿Estás a favor de algo? ¿Estás en contra de ese algo, o de alguna otra cosa?
¿Ya tengo tu atención?
Entonces dejá de prestar atención a la letra de arriba, era para solo para atraer a los lectores que me interesaría llegar.
Esto que escribo no es política. O sí, pero no en el sentido que diariamente se habla.
Hoy me toca estar más allá de mis opiniones sobre el actual gobierno.
Hoy quiero desarrollar una idea: hubo gente que se manifestó para expresar sus deseos. Hubo otra gente que repudió esa manifestación. Y en el medio de todo eso: odio, insultos, descalificación intelectual y violencia.
Unos exigen salud, seguridad, libertad.
Otros hablan de re-estructuración, distribución de la riqueza.
...
Me pregunto algo: ¿Será que los primeros desean destrucción y acumulación dispar de los bienes?
¿Y los segundos? ¿Querrán hospitales desabastecidos, inseguridad y represión?
Estoy empezando a sospechar que no es tan así.
Que en definitiva, todos deseamos más o menos lo mismo.
Pero hay un gran problema en todo esto, y es el enfoque.
En algún momento esto se transformó en un gran partido de fútbol. ¿Cuál es el motivo por el cual cada hincha desea que domingo a domingo "su" equipo gane? muy simple: "porque somos los más mejores del mundo".
Y está perfecto, no molestemos a la razón para una pasión o un entretenimiento.
Pero... si hablamos de mejorar nuestra calidad de vida... ¿no estaría bueno que sean diferentes las motivaciones?
Es difícil imaginarse a un hincha de Boca charlando con un uno de River, poniéndose de acuerdo para que cada equipo gane domingo de por medio, así reparten la felicidad.
Pero, de nuevo, si hablamos de convivir. De mejorar la calidad de vida de 40 millones de personas. ¿No será conveniente escuchar las razones del "equipo de enfrente"?
Los gritos cruzados de fachos y hipis, egoístas y descerebrados... ¿ayudarán?
Todo el mundo habla de porcentajes y de medios de comunicación, como si cada una de esas cosas fueran verdades universales cuya sola mención rebate cualquier argumento.
Lamentablemente tengo la sensación de que son pocos los que charlan con el de al lado sin tratar de ganarle, de tener razón.
Tengo que decirles algo: lo más importante en este caso no es tener argumentos irrebatibles a fuerza de cintura lingüística y memoria selectiva.
En este momento lo más importante es que hablemos entre todos, que los opuestos conversen, y que todos escuchemos y analicemos.
Y que absolutamente todos tengamos la humildad de comprender que a veces, no tener razón, no está mal.
Gracias a Dios (o a la ciencia, no quiero dejar a nadie afuera) nadie nació sabiéndolo todo.
Cada vez que no tenemos razón, acabamos de aprender algo.
Y muy posiblemente seamos mejores personas, más comprensivas, más completas.
Cuando entendamos que un ego dañado vale mucho menos que la compresión de la situación que está viviendo un otro, vamos a dar todos un gran paso.
Conversemos, escuchemos... y por un rato dejemos que la razón sirva para lo que fue creada: para analizar y no para atesorarla como un bien.
Y esto me da la última pregunta:
¿Será mejor un país con 40 millones de tipos que tienen razón? ¿O uno con 40 millones de tipos razonables?
Joao
miércoles, octubre 24, 2012
Diálogos de Joao
No dejes de creer.
No dejes de creer en lo hermoso, en la magia de la vida.
Me toca estar acá, y agradezco hasta el infinito, porque todo me sigue demostrando que el universo es perfecto.
Me toca contarte que hace poquito que te encontraste con la energía, con los colores, con las buenas vibraciones, con gente hermosa que desea de verdad el bien común, porque sabe que es la única manera de que a todos nos vaya mejor.
Hace poco que te encontraste con el amor. El amor de verdad.
Te pasaron muchas cosas. Muchas, más de las que parece que una persona debería soportar durante su vida.
De pronto llegó una llave mágica, poderosa, hermosa. Que crece y se multiplica a cada paso.
Una llave que abrió la puerta de tu mente, de tu alma y de tu cuerpo.
(Es normal, en algún punto a todos nos llegó o nos va a llegar).
La tomaste, y con el fuego que te caracteriza, la hechizaste para que se volviera parte de tu vida.
La hiciste brillar con vos y para vos.
Te encontraste con el verde de la sanación y entendiste (correctamente) que algo hermoso estaba llegando.
Aunque hay algo que es muy importante: lo hermoso no lo decidimos nosotros.
De la misma forma en que uno siembra y la vida florece, de esa misma forma no sabemos cómo, ni dónde, ni cuándo va a florecer.
No dejes de creer.
Y aunque suena consejo, esto es algo que te tengo que contar.
No es una opción, no es algo que vos puedas elegir.
No es una vela que vos puedas soplar.
Vos ya viste cómo funciona el mundo, el fuego de Dios prendió tu candil.
Aunque te desesperes, aunque hagas fuerza nunca vas a poder apagarlo.
Decía un sabio:
"Es inútil que golpees la puerta... ya estamos dentro".
Y todo esto llega, armoniosamente al aprendizaje más grande que tuve en todo este tiempo.
El aprendizaje que me cambió la vida para siempre.
Que me abrió y me sigue abriendo las puertas a cosas tan hermosas como desconocidas.
"Basta de hacer fuerza"
Ojalá pudiera encerrar más significado en esa frase, la cual es una representación de las miles que tiene esa enseñanza.
Y con el párrafo más simple que pueda forjar, voy a tratar de transmitírtelo.
Ojalá te cale tan hondo como espero:
La vida acontece, nos pasan cosas todo el tiempo, y uno tiene que optar.
Tenés que saber que debemos aceptar cada cosa que nos pasa. Pero NO con resignación, sino con Amor. El Amor que contempla y purifica.
Tenés que saber que tenemos la completa sabiduría para optar por lo correcto. Pero atención, porque muchas veces lo correcto NO es lo que más deseamos.
Tenés que saber que con fuerza no vas a poder cambiar nada, nunca. Y cuando hablo de fuerza NO hablo de físico, o violencia, o empuje desbocado. Hablo de ideas anquilosadas que no nos dejan ver la verdad. Verdad y Amor son sinónimos.
Tenés que saber que debemos entregarnos, pero a la vez dar lo mejor de nosotros mismos. Tenemos que vivir con dos certezas indeclinables:
- Nuestro poder es infinito, podemos lograr todo lo que esté de verdad alojado en nuestro corazón. Pero Atención: repetir mil veces una frase no instala cosas en nuestro corazón.
- Somos parte de un todo, y las cosas ocurren en función a ese todo. Nuestros deseos más profundos se van a cumplir, pero no tenemos la potestad de decidir ni cómo, ni cuándo, ni dónde.
Como verás, las dos aclaraciones (repetir una frase y elegir detalles para la concreción de los deseos) vuelven a lo mismo: Por la fuerza NUNCA vamos a lograr nada.
Bonita, más que nunca:
Escuchá a tu cuerpo. De verdad.
Sos sabia, relajá la mente.
Rendite a la vida.
De esa forma tu fuego chispeante, maravilloso y hermosamente hipnotizador se va a transformar en una hoguera calma, fuerte y duradera, que va a abrazar el corazón de los que te rodean hasta el fin de los días.
Por fin entiendo qué significa, y me da felicidad: Te Amo.
lunes, septiembre 10, 2012
¿Cómo?
¿Cómo se hace para contar este sentimiento?
Todas las lecturas se me agolpan: Chopra y su ley del menos esfuerzo, El Alquimista del oneroso Cohelo, todas las nueve revelaciones, sobre todo la primera...
El solemne Adler y su Ciencia Oculta y hasta el vapuleado Shankar y su respiración.
Todos aportan algo: un medio, una meta, un sentir...
Y aún así, todo eso junto ni siquiera se acerca la felicidad de ver las cosas simples.
Más consciente que nunca de que esta hermosa vida (maravillosa!) es un espiral, una onda, una ola (todo junto), casi me desespero en sacar algo para afuera.
Tratar de contar, de enseñar, de mostrar o por lo menos de ejemplificar para que otros puedan unirse a esta fiesta.
Alguna vez dije que los escritos nacidos del bienestar son bastante aburridos. Y lo sostengo... esto que escribo me suena más soso que fideos sin sal.
Pero aún así, algo tengo que contar. A uno, me conformo con llegar a uno.
No sé en qué momento, pero dejé de hacer fuerza y empecé a observar.
Dejé de empujar un carro que no quiere avanzar, y me subí arriba (tambien salgo afuera si quiero), a ver como el paisaje discurre. Bajando cada tanto a oler las flores, a desempantanar otros carros... a pegarle alguna patada al eje como para no perder la costumbre.
Muchachada: dejad de hacer fuerza, escuchad al cuerpo que nos habla (a los gritos!) mucho más claro de lo que sospechamos. Corran por patio, tiren piedras a las nubes y acuerdensé que de vez en cuando llueve y es natural... es natural estar arriba y abajo.
Agenden las reuniones con los amigos que el trabajo nos llama solo. Amen a todos los que puedan. Entréguense. (Están rodeados ;-)
Abran los ojos a la mañana y agradezcan. Puteen al despertador si necesario (todo está permitido).
Juzguen, que no se muere nadie, pero después de juzgar amen aún más profundamente.
Si tratan de ser perfectos, se van a dar contra la pared de "ser humano", así que fallen, con ganas. Y después sonrían.
Vinimos a experimentar.
Experimenten.
Vivan.
"La vida es más compleja de lo que parece" dice Drexler.
Es muy cierto: la complejidad de las conexiones entre las personas es infinita. Tal vez porque la complejidad que une a las células de un único ser también lo sea.
Y también es una vil mentira: si miran a su alrededor, le preguntan al sabio que tienen dentro y esperan la respuesta, todo es claro.
Y recuerden, todo es una onda. Todo pasa.
Este momento, y el que sigue. Y el que le sigue al que le sigue.
Agradezcan cada uno, tomen lo que sirva y abran la mano a lo que viene.
El señor Hofstadter (y no Leonard) me contó que todo mensaje se compone por mucho más que el mensaje en sí.
Por eso sé que la traducción a cualquier tipo de lenguaje de los sentimientos que me abarcan serán indefectiblemente modificados por las palabras usadas.
Es (lamentablemente) demasiado probable que lo que se interprete no sea lo que quiero decir.
Pero si no arranco por algún lado, un petizo acá adentro mío me acusa de amarrete cósmico.
Hasta acá puedo llegar, vamos a ver si se me ocurren más formas de contar tanta cosa linda.
Joao
"... el amor no es literatura si no se puede escribir en la piel..."
lunes, agosto 27, 2012
Anagramas del Alma
La vida no deja de sorprendernos. La sensación de que debemos atrapar nuestros sueños es la puerta de entrada. Se nos dió el privilegio más importante de todos: la experimentación de todas las sensaciones y los sentimientos que existen, existieron y existirán, para que Dios pueda reconocerse a sí mismo.
Aunque creamos que en algunas ocaciones llegamos a algún sitio seguro donde podremos permanecer, el viaje siempre debe seguir. Detenerse nunca es parte del plan superior. A veces debemos juntar ciertas piezas y a veces debemos separarnos. De eso se trata la vida, de transitar, conocer, reconocer, aprender y seguir adelante.
Una vez que entendemos esto, todo dolor o rencor se convierte en agradecimiento. Agradecimiento real hacia situaciones o personas que debido a sus propios procesos de aprendizaje, llegaron a dañarnos aunque nunca haya sido su intención. A veces despertamos solos en medio del campo, a veces despertamos a puro lujo con una copa de vino en un hidromasaje. Todo es igual, estamos aquí para compartir lo que somos. Si lo que entregamos lo hacemos con amor, es seguro que estamos en lo correcto.
Recordar que vinimos a amar es nuestro regalo. Amar profundamente, sin necesitar de la súplica ni del perdón. El amor simplemente está ahí, e interpretar que somos su medio de transporte, al igual que el aire sostiene al pájaro, el mar a los peces o un escenario a sus bailarinas, el amor nos dice que debemos entregarnos a la misión superior de amar más allá del amor de pareja. Que estamos acá para que el amor se expanda para y por nosotros.
Así, desde un sensillo lugar en el mundo extiendo mi mano, no para esperar que alguien la tome, sino para abrirla y dejar que todo siga su curso. Mezclar lágrimas de dolor con lágrimas de alegría, porque en escencia todo es lo mismo si podemos extraer la enseñanza. Si una vez que pasa la noche oscura del alma, si el recuerdo de un atardecer en el mar, de una noche de casas que bajan del cielo, de saber que es hermoso amar a la tierra y amar bajo el sol, si después de soñar despierto con amapolas que cuelgan de unas bellas manos aún podemos sonreir de verdad, con todas las ganas y toda el alma, sabremos que el camino sigue bajo nuestros pies, y eso es lo mejor que nos puede pasar.
Jazmín y Limón
El placer de tener una mente, de ser una mente.
Miguel siguió su trabajo de estar vivo, el pasado de hombre bombero se veía muy lejos y una nueva sensación empapaba sus días.
Antes se preguntaba si era amor, ahora estaba seguro.
Como también estaba seguro que nunca antes había entendido lo que la palabra Amor significaba. (Y más seguro aún de que le faltaba muchísimo más por entender, por aprehender)
Y también pudo entrever que el medio físico que tenía para transitar este planeta, esta vida, era un regalo. Un regalo único y que (casi como siempre había sospechdo) le había tocado en gracia con una misión hermosa y un destino muy favorable.
Quemando algo así como etapas evolutivas se dio cuenta que tenía que aprender a perdonar.
En una habitación oscura, en plena lectura de su carta natal, Miguel le preguntó dudoso al viejo barbado:
- "... y cuál es mi misión?"
Sin darle mucha importancia el astrólogo le respondió escuetamente:
- "A ver... soltar... viniste a aprender a soltar, a desprenderte".
Soltar, perdonar, entregar, dejar ir.
Es también otro sinónimo de amor. Saber en lo más profundo que lo que ocurre es perfecto.
Miguel ya sabía que cuanto más fuerza hacía para conseguir algo, para enderezar el curso de acontecimiento que le eran desventajosos, más complicado se ponía todo.
Así, al igual que la vez anterior, atendiendo al llamado de una enseñanza que ya estaba lista para ingresar en su vida, se dispuso a ver a Eugenia, que rápidamente dijo:
- "Limón y jazmín", mente y placer... el placer de la mente, de disfrutar ser mente.
Es solo una nueva etapa, de muchas por venir.
- "Conectá con el plexo solar, investigalo." Fue una orden, aunque las palabras rebosaban de amor.
Después de eso la unión de sus dos mitades fue total. En una sensación única se dió cuenta que habitamos muchos niveles de conciencia y cuerpo. A veces la conciencia cultiva al cuerpo, y otras, mucho más elementales, pero por eso mucho más profundas, el cuerpo toma de la mano a la conciencia y la libera de toda carga.
Ahora por fin, íntegro, se disponía a entrar en el circo, a jugar, a sorprender y a perdonar.
Entregado feliz a la nueva etapa.
Experimentar, sin pregunta, dejar que la mente vuele. Que se pierda y que eso represente puro placer.
Y no preguntar el resultado, sino salir a comprobarlo: experimentar para Él, para el creador que nos mandó aquí por eso.
viernes, junio 22, 2012
Volar...
Siendo un ave, por dar el paso al frente... miedo? no, hoy no.
Y así las pequeñas vidas definen a la Vida. Lo superior en lo inferior se refleja y viceversa.
Notición: estamos acá de paso. Levantemos la mano, patiemos el tacho de basura un poco, tirémos de la trenza a la rubia, apaliemos un tacho... que no pasa nada.
Sin molestar un poco no se llega a ningún lado. Tampoco nos pasemos que libertades y límites no son al pedo.
Hoy miré de arriba para ver que chiquitos que somos. Un soplo, un suspiro y los mega-problemas se reducen a la nada.
Sonrisa como estandarte, picardía en la manga y confianza en que la magia y el mago son la misma cosa.
Con eso, sobra.
Joao Salvador Mandioca.
La vida es a la existencia como el suspiro de una mariposa al vendaval... pero cómo lo disfruta la mariposa!
viernes, abril 13, 2012
Formas y caminos del amor
Mantente y serás sostenido
viernes, febrero 10, 2012
Agua para liberar
Resguarda tu sangre, pues es ella la que te va a salvar. Solo ella, siempre.
martes, diciembre 20, 2011
Siempre llega la luz. Y siempre hay mas por aprender.
El enojo es una emoción, el dolor es un sentimiento.
El enamoramiento es una emoción, el amor un sentimiento.
Las emociones se sienten en la panza, son viscerales, carnales.
Los sentimientos vibran en el pecho.
Si el enojo provoca dolor, si las cosas se mezclan y un enojo (fácilmente superable mediante un movimiento físico) se relaciona con el dolor y toma sus procesos de superación, se gastará una cantidad excesiva de energía en algo que no lo requería.
Sin mencionar la devastadora sensación de la vacuidad, de la soledad de sentir dolor y el dolor de sentir soledad... cuando en verdad nada de eso es cierto.
Es solo un reflejo, una vinculación mal aprendida entre emociones y sentimientos.
Encausar las emociones, para transitarlas físicamente y dejarlas ir.
Abrazar sentimientos, para consumirlos y procesarlos desde dentro, creciendo cada vez.
Pero no confundir.
El amor está muuucho más allá del enamoramiento.
La felicidad está muuucho más acá que la alegría.
Amar sin miedo.
A todo.
Joao
Si nos organizamos, nos elevamos todos.
El universo es un juego... salgamos a jugar. La carrera se terminó y ganamos el premio máximo: nosotros mismos.
martes, noviembre 01, 2011
El todo y sus partes
Estoy seguro que si me escucharas vos, me dirías: "tenés que reinventarte viejo"!
jueves, abril 14, 2011
Recuerdo de un sueño que nunca fue
Todo está aquí adentro, incluso todo lo que está allí afuera.
martes, abril 05, 2011
Al norte de mi vida
¿Fronteras? ¿Qué es eso? ¿Cómo se puede dividir en partes lo que sólo es una cosa?
martes, marzo 22, 2011
Joao Rules
Mambo Número 84: Tengo un sentido de la obediencia desesperadamente desarrollado. Indicaciones del estilo "No tocar", "No pasar", "No se aceptan reclamos pasados los 14 segundos" me pueden. Me hacen sentir mal si los transgredo.
"Si alguien se molestó en ponerlo por algo será", me miento a veces, ocultando las molestas mariposas en la panza que me provoca(ría) una llamada de atención por hacer algo que no se debe(ría) hacer.
No quiero abusar de las comillas, sé muy bien que el No se debe hacer, muchas veces tiene más que ver con que el dueño del establecimiento en cuestión no tiene ganas de soportar molestos, que con que debido al incumplimiento de las inocuas reglas, algo terrible acontezca.
Hace un rato, mientras rumiaba este post, casi que entreví algo: este inconveniente mío (que me trae más malestares que premios a la buena conducta) tiene el formato de una fobia. Un individuo divisa un elemento al que tiene un miedo descontrolado (rata, cucaracha, víbora o zapato marrón izquierdo talle 42). El individuo se paraliza, o corre, o grita, o ataca, o lo que sea; la cuestión es que está fuera de su control la acción que está llevando a cabo.
A mí me pasa algo similar: yo sé cabalmente que reservar una mesa en Mac Donald antes de comprar la hamburguesa no va a hacer caer su imperio, incluso tampoco me van a echar, ni me van a decir nada. Y en el último de los casos, si viene una señorita con su camisa a rayas y su gorra visera y su cola-de-pelo que-sale-por-el-agujero-de-atrás-de-la-gorra a decirme que por favor espere a tener mi famoso pedido antes sentarme en la mesa, eso no me transforma en un estafador profesional, una mala persona que hizo algo que no debía y que merece mil castigos...
Y me parece que por ahí vienen los tiros. En el juzgado que nos viene instalado a cada uno, a mí me tocó un fiscal mordaz, detallista y perseguidor, mientras que mi pobre y moralista abogado defensor mira a su cliente (es decir a mí) y si bien trata de esgrimir algún argumento convincente para que no lo decapiten, en sus fueros más internos sospecha que algo habrá hecho el delincuente este.
Muchas veces traté de encontrar el origen de estos comportamientos. Casi todas las veces desde el fondo de la historia, saluda mi viejo, colándose cada vez que pudo, sacando ínfimas ventajas que me avergonzaban cada vez más. De todas formas ya no lo culpo, cada uno elije, con las armas con las que venimos equipados, qué mecanismos desarrollar para mantenernos dentro un eje.
Eso a modo de introducción que se hizo un poco larga.
Nunca voy a ser preciso con las fechas de memoria. Revisando mails viejos confirmo que a mediados de noviembre de 2009 nos estábamos enterando, laparoscopía mediante, que muy a nuestro pesar, el cáncer que tenía la viejita en el estómago ya había tomado todos los órganos de alrededor: no había nada que hacer.
Nos mandaron a todos a dormir, hacía muchas horas que estábamos arriba debido a la operación y mamá necesitaba descansar.
Por prolijidad literaria me gustaría tener los detalles de, por lo menos, los movimientos que me llevaron a la siguiente situación, pero por más que me esfuerzo, ni la lógica ni la memoria me permiten reconstruir esos días.
Estaban por ser las 8 de la noche, Pablo y Mauro me esperaban en el auto, yo tenía que dejar un último papel en la sección de enfermería de la clínica donde mamá dormiría esa noche. En el último saludo, la viejita, con su ánimo mermado por la invasión de la operación, pero la tranquilidad del que sabe (hace mucho) qué es lo que está por pasar me dice:
- "Hijo, te pido un favor, acá me tienen a tecito. El doctor dice que no puedo comer nada, pero tengo más hambre que Radical del '30, no me traés un sanguchito?"
Una sensación actual trata de engañarme, inventando en la memoria un cartel de "Prohibido ingresar con comida".
Salí decidido, aunque dudaba. Los 'inimputables' estaban en el auto (capaces de entrar desnudos y comiendo un pancho en una transmisión televisiva de cadena nacional, o de organizar una peña justo al lado de un cartel de "prohibido pisar el césped" sin que de verdad les importe, porque saben a la vez que tampoco pasa nada). Pero esta misión era solo mía.
Entrar en las descripciones nefastas de haber pedido un tostado sin tostar en el café de la esquina y de mi cara con expresión de estar ingresando con una bomba incendiaria en una reserva natural no vienen al caso.
El hecho es ínfimo, pero mi alegría es infinita.
En días donde las preguntas se agolpan, un libro oportuno me hace revivir días pasados, tristes, pero de los que nacen los recuerdos, las sensaciones y las razones más sublimes.
Me siguen enseñando, de lejos, y con los mecanismos más raros. La luz siempre se abre paso.
Joao
... ah... claro.. sin reglas no habría nada que romper para sentirse más vivo.
