lunes, abril 17, 2006

Ma'si... yo sigo...

Hola a todos... les extrañará leerme por aquí (en realidad si quedó alguno de ese lado, es un verdadero milagro).
Hoy, casi como todas las veces, no tengo nada nuevo para contar.
Pero quiero retomar esta costumbre y compartir con ustedes muchas cosas que están pasando.

Antes escribía porque me sentía un poco perdido, y no tenía ni la menor idea de qué camino seguir. Ahora estoy casi tan perdido como antes, pero al menos tengo un rumbo. Y no vale compartir solo lo malo.

Tengo muy pocas seguridades en este momento, y sin embargo es una de las etapas más tranquilas y de más alegría de mi vida. ¿El truco?... no estoy seguro, creo que es "entregarse".
Entregarse a las situaciones, poner lo mejor de uno en cada momento. No esperar nada a cambio y buscar de verdad el bienestar.
Hace un tiempo leí: "Uno no puede hacer siempre lo que quiere... pero si puede NO hacer nunca lo que no quiere" y la verdad es que no está nada mal.

Siempre es un buen momento para replantear las cosas. Buscar la forma de dejar el trabajo que ya no te gusta, decirle a tu pareja lo que realmente sientes (ya sea amor profundo o simple costumbre), ser buena gente "por las dudas", tener siempre la mejor intención...

Todo esto nos lleva inmediatamente (e irremediablemente) a ser mejores.
Ya estamos en camino, lo que tenemos que hacer es entregarnos al plan, y poner toda nuestra energía en lo que amamos de verdad.

Hace mucho que no saco mis ideas ordenadas por este medio... creo que me ha salido bastante mal. Realmente me gustaría darme a entender un poco mejor, aunque mas no sea para entenderme mejor a mi mismo...

Les deseo lo mejor... pues es la única forma de que lo obtengamos todos.

Joao

El plan del Maestro ya está hecho, nuestra felicidad es inevitable. La mejor forma de pagarle es disfrutar el camino.

lunes, enero 30, 2006

Así me divierto...


Para los que dicen que me río de cualquier cosa: tienen razón.

¿Soy el único nabo que cree que estas cosas son geniales?
Probablemente que sí... Posted by Picasa

viernes, enero 27, 2006

Hay alguien ahí?

Hace mucho que no escribo.
Es posible que hasta los lectores más insistentes hayan abandonado la insana costumbre de darse una vueltita por acá, para ver si "el morocho escribe algo".
Y cada vez, lo mismo: "nada nuevo, me voy de acá..."

Pido un leve perdón (desde el principio aclaré que escribo para mí), la verdad es que nunca de dejo de "escribir" en la cabeza, el único inconveniente es que me olvido de pasarlo a un papel.

Vamos a ver, cómo arrancar? Hay unas cuantas ideas, sensaciones, experiencias. Si, esto se va a poner complicado.
Supongo que voy a hacer como casi todas las demás veces: empiezo y que salga lo que salga.

La vida es cambio y el cambio es bueno. Da un poquito de miedo, si, pero eso no lo exime de su caracter fundamental.

La sensación es compartida con mucha gente que me rodea: "Algo está cambiando". Nadie aún pudo decirme concretamente qué. Supongo que va a ser jodido, y lo más probable es que aunque tenga razón yo no le crea.

Lo interesante es que ese cambio se está reflejando en muchos niveles a la vez, condición que le otorga la característica de, si bien no innegable, por lo menos si de altamente probable.

A qué me refiero con esto?: si se sienten cambios significativos en el clima, en la política internacional, en el estado anímico de la familia circundante, en la forma de encarara el día a día, en la percepción de los fenómenos cotidianos, en los sueños, en las sensaciones mas profundas de nuestro "sentirse vivo". Y además esto le pasa a una cantidad considerable de personas, pues entonces algo pasa. O estamos todos absolutamente de la boina (cuestión que tampoco descarto del todo, pero aún así, si la gente que me rodea en este momento está un poco mas deschavetada que la que me rodeaba antes, también significa algo).

Mis argumentos son endebles y mis pruebas, vistas por un ojo demasiado analítico, casi nulas.
Es como defender la existencia innegable del amor universal solo porque algo parecido está en la raíz de muchas religiones que se originaron en tiempos y lugares muy distantes entres sí. Suena hermoso, pero insuficiente para mentes estrictas.

Por otro lado (ahora que me doy cuenta) esto no quiere convencer a nadie. Es solo la transmisión de una sensación.

Y como no podía ser de otra manera, una percepción superior engloba todas estas situaciones de cambio. Como bien se dijo por ahí (o se negó, no lo recuerdo) "Dios no juega a los dados".
En este último tiempo (como en todos los anteriores) muchos acontecimientos se sucedieron, algunos sin explicación aparente, otros víctimas de las ya famosas "series de coincidencias".
Aunque este tipo de cosas ya me ocurrieron, no deja de sorprenderme (supongo que ahí está el chiste) en lo maravillosamente bien armado que está el plan celeste.
Lo que queda por entender esta vez, es que hay que confiar.
Está todo arreglado. Solo tenemos que atrevernos a ser lo que deseamos ser, que de lo demás se encarga el Maestro.

Joao
Volviendo a las pistas.
Deseando que sean nuevas.


"Busca, pero no premedites el encuentro. El que viaja sin futuro escrito está condenado a ser feliz"

domingo, enero 01, 2006

Como para dir rancando...

Este es mi mensaje para todos los nobles personajes que honran este lugar con su presencia.
Se los repito, rara vez encuentren aquí algo que valga del todo la pena.

La verdad de la milanesa acerca de este revoltijo de acontecimientos que gentilmente llamamos vida, está tan cerca que se nos dificulta verla. Sutiles momentos, lucideces fugaces nos lo muestran, y eso es más que suficiente para seguir buscando.
Eso si, cada vez mas tranquilos, porque en cada aparición una sensación se confirma: nuestro destino final es develar todos los misterios. Y eso consiste en entender que no hay misterio alguno.

Gracias por estar ahí.

"El buscador sabe que ya triunfó en su cruzada, simplemente porque la ruta está bajo sus pies"

domingo, diciembre 18, 2005

Todo viene si no lo esperas

Pocos metros me separan del secreto (dije metros y no centímetros), está ahí, al alcance de la mano.
Se trata en esencia de la obtención y permanencia de un estado mental "generador".
El primero de los incisos (llegar al estado) no representa una dificultad excesiva, lo único que complica las cosas es acordarse en los momentos de confusión que uno no debe perder el foco. El problema de verdad es conseguir mantenerse en esa línea de pensamiento, en ese estado de generación espontánea.
Bueno, como siempre mezclando todo, hablé de las características de una cosa antes de la hablar de la cosa misma.
Este estado particular del que hablo tiene una característica fundamental que es la ausencia total de preocupaciones. En alguna forma esto dispara condiciones secundarias, pero que a sus vez redefinen el precepto principal, estas condiciones son el no planeamiento de acontecimientos futuros, la ausencia de expectativa, el espíritu observador y sereno, la adaptación situaciones imprevistas, el estado de alegría permanente (no confundir con euforia).
El lector que evita prejuicios inmediatos, dejará pasar una primera sensación de que alguien que vive de esta forma no tendrá jamás objetivos, será una cáscara de nuez en una tormenta de mar. La idea es mucho mas sutil que la de convertirse en hippie rastafario que se dedica a esperar que "pase algo".
En realidad la cuestión sería obtener este estado de la mente en nuestras vidas diarias, en nuestro trabajo, en nuestro descanso, siempre...
Pero ¿qué tiene de interesante esa forma de vivir?... Todo.
En ese estado nuestra energía está enfocada en el presente, no se filtra en la elaboración de complejos planes de lo que está por ocurrir, ni se enfoca en la rememoración de acontecimientos pasados. Por otra parte el estado de alegría y calma canaliza esa energía del presente y la utiliza para atraer situaciones y personas con una vibración similar: pasan cosas buenas, se acerca gente buena.

La expectativa es una de las formas mas directa de atraer a los problemas. Ya lo he comentado una vez, pero no está mal repetirlo: un problema no es mas que la diferencia que existe entre el estado deseado y la situación actual. A mayor expectativas, mayor probabilidad de tener "problemas".

Como siempre, el concepto no está completo. Ni siquiera a mi me gusta como está expresado, pero es un intento.
Creo que a mí me sirve. Si por alguna casualidad o error le llegase a servir a alguien mas, ya estaría mas que cumplido mi cometido.

Releído lo anterior, la conclusión es siempre igual, debemos ser exactamente nosotros mismos. El problema es que para definir "yo mismo" no nos alcanzarían los días de una vida.


"Pequeña pero fundamental es la diferencia entre ser bueno y ser incapaz de ser malo"

lunes, diciembre 12, 2005

martes, noviembre 29, 2005

Último momento: la magia existe

Estoy en gravísimo peligro de cometer algo que yo mismo condeno duramente: el sentimentalismo. Por eso, con cara de macho y gestos grotescos caminaré los sinuosos caminos de la bondad, la entrega, el desinterés y (me rasco la oreja y escupo en el piso) su exponente supremo: el amor como amor mismo.

"Estoy maso". Ese fue el lamento (nada grave).
De los miles de habitantes que hay en la Tierra, bastó con que uno solo diga "Hola, sé que estás ocupado, pero igual: Hola".
No hace falta entregar fortuna, augurios maravillosos ni sedas de la china a cada persona con la que nos crucemos para empezar a ejercer la bondad.
Es más, hace poco me enteré que mi abuelo desaprobaba la actitud de salir corriendo a comprar cosas para agasajar una visita inesperada: es suficiente con dar lo que se tiene. Repito: dar lo que se tiene.

"Hola" eso fue todo, y alguien inesperado (como no podía ser de otra manera) se ganó el "Maestro de turno" de esta etapa.

El camino es largo, y por lo que veo somos muchos en esto. Me parece que es hora de mirar a los costados, y digo bien, a los costados: ni arriba, ni abajo, ni adelante ni atrás. Extendamos las manos y también aprendamos a tomar la ayuda ofrecida.

El gesto más simple puede obrar en la transformación de un ánimo, que es, ni mas ni menos que una porción de la vida de alguien.

Me estoy perdiendo en las palabras, y perdí la intención original.
Se parece a algo así como: Somos todos parte de lo mismo, aprendamos a dar y a recibir como un gesto de armonía, de equilibrio. Intercambio de energía entre componentes de un mismo cuerpo.

Gracias.

"Solo sabiendo quién soy sabré qué es lo que quiero"

A veces se complica...

Pero me cach'en diez. ¿Será de Dios?...
Por qué será que a uno le da expresarse cuando se siente masomeno...

Supongo que será así como una autodefensa (sacar lo molesto pa'fuera) por un lado, y por otro, cuando estamos bien, solo nos concentramos en disfrutar el momento.
La cuestión es que en este preciso momento no estoy con todo el ánimo. Es complicado entender los giros y las lecciones de la vida. ¿Por qué nos toca lo que nos toca? ¿Hasta dónde nuestra responsabilidad es absoluta sobre los acontecimientos que nos aquejan?.

No sé, lo que en otros momentos no son mas que certezas, ahora se transforman en grotescas preguntas, en conocimientos inconclusos en inclusive (a mi modesto pesar) en misterios superfluos.
Todos los días tenemos lecciones. Hay momentos de lucidez en los que podemos comprender todo. O casi.
Y hay momentos obscuros, donde el panorama es negro, las salidas no existen o aún peor: son inalcanzables.
¿Qué gano escribiendo esto? No tengo la menor idea. De lo que sí estoy seguro es que no quiero escandalizar a nadie. En cierta forma, el cielo y el infierno conviven dentro nuestro, lo que pasa es que a veces (en forma prolijamente alternada) al barba o al rojo se les olvida la puerta abierta.

Tal vez un día sepa quién soy, quién fui y quien pretendo ser... mientras tanto, perdido en la niebla de una memoria fallida y muchas veces traicionera, sigo remando. No si antes mirar al cielo por enésima vez y agradecer el chusco sendero.


"Investiga tus recuerdos, son pistas para encontrarte."

"Me enseñaron a no pelear, y a nadie asusta mas una guerra que una paz insulsa."

martes, noviembre 08, 2005

Los vaivenes de la suerte

Este blog viene complicado, el problema es que ni yo sé exactamente de qué quiero hablar.
Voy a tratar de explicarlo...
Mi idea se acerca levemente a lo que sería el concepto de suerte, y de cómo definir a ésta como buena o mala.
La distancia entre los opuestos es diametral, no hay suerte más o menos mala, o casi buena. La famosa desgracia con suerte no es más que un aliciente para consolarse en algo hubiera sido mucho peor.
Sin embargo, sobre lo que yo quiero llamar hoy la atención es sobre otra cosa: las variables que están en juego, su interrelación y la asombrosa capacidad que tiene la realidad para encontrar una salida, para dar una vuelta más de tuerca.
Siempre hay un nuevo recurso disponible, siempre hay una puerta más.

"Contrajo una enfermedad que no tiene cura". No hay escape, no hay forma de que la suerte ayude, la realidad cerró los caminos...
"No, la enfermedad que contrajo en realidad es inofensiva, pero tiene los síntomas de una que es muy grave"
Ahí está, una puerta donde solo había una pared.

"El acta de nacimiento de mi bisabuelo se perdió para siempre en un incendio en una capilla en Italia: adiós ciudadanía europea..."
Esta vez si, no hay forma. La suerte, o mejor, las variables que maneja no saben de viajes temporales ni regeneración de documentos desde las cenizas.

"Me encontré con alguien después de muchos años, que de casualidad se enteró de los datos de nacimiento de mis bisabuelo español por otra rama familiar, otra esperanza..."
Siempre hay un giro más. Nunca podremos suponer todas las alternativas. Y si algún día lo logramos, allí estará la realidad para demostrarnos que se nos olvidó una: lo imprevisible.
Externamente los movientos fueron mínimos, pero la situación se transforma totalmente, llegando a alterar los acontecimientos ya pasados... Me emocioné, no me hagan caso.

De aquí se desprende tímidamente una enseñanza (como se desprende siempre de algo sobre lo que se medita), no tomemos las cosas a la tremenda. Siempre hay un camino más que seguir, un atajo que nos devuelve a la pista.
No reneguemos de la suerte, tal vez esté planeando para nosotros algo grandioso, único. O "simplemente" nos esté salvando la vida...

¿Cuántos milagros habrán ocurrido para que hoy estemos aquí?
Ojalá no lo sepamos nunca...

"Solo conociendo la historia completa puede comprenderse el fin"

lunes, octubre 24, 2005

La espiral

Estamos todos en un círculo, un ciclo de enseñanzas y aprendizaje, de Maestros y alumnos, de observadores y observados.
Esa maquinaria perfecta funciona con la más sutil de las energías: la intención.
Es nuestra actitud con la vida y con las personas que nos rodean lo que da la dirección y la fuerza a este sistema ininterrumpido de evolución.

La postura de los integrantes es por lo general, siempre la misma: "qué increíble que esté rodeado por gente tan (poner el adjetivo que uno mas admire), no paro de aprender ni un segundo, yo que soy un gil".
Lo más interesante es que, aunque parezca mentira, los demás pensarán eso también de nosotros. A todos nos toca ser una dualidad gil/Maestro.

Muchas ideas se me agolpan ahora para describir este mecanismo. Es importante tratar de mantener un estado de entrega y recepción constante, pero intentando no ser conciente de ello.
La idea se basa en compartir, con la misma naturalidad con la que uno vive.
Pero atención: cada uno de los componentes es tan importante como el sistema completo por una causa muy simple: el cristal con el que miramos. Enseñanzas hay de todo tipo todo el tiempo, si mi intención no está puesta en mejorar solo veré cosas que me destruyen, y en el sentido inverso, aunque mis enseñanzas (casi siempre involuntarias) sean destructivas, si el receptor está dispuesto a evolucionar, encontrará en ellas oro puro.

Escribo estas líneas y no me gustan, no describen la esencia real de lo que quiero significar.
Me refiero a conexiones que están más allá de las palabras.
Hablo de crecimiento continuo y comunitario.
De la aparición de Maestro en los lugares mas extraños.
De cosas que de un día para otro y sin entender cómo, cambian para siempre.

Aún falta algo.
Creo que esta vez las palabras no alcanzan, y tiene sentido, hay enseñanzas que son imposibles de hablar...

Gracias a todos mis Maestros.

Joao


"¿Es sabio quién sabe todo, pero no lo prueba?"

martes, octubre 11, 2005

Año nuevo, vida nueva

¿Cómo tengo que desenvolverme ante tanto afecto en la gente?
¿Es importante lo que me dicen? (maldito ego).
¿Rompe la bolas hacer de humilde?
No, no es humildad. Es incredulidad.
Es como cuando alguien dice algo lindo, y uno se da vuelta para ver si no se estaban refiriendo a alguien detrás nuestro.
Claro, cuándo se iba a creer ese gil, ese que en algún momento preguntó "Pero... ¿para qué sirve relacionarse con la gente?" que un día lo iban a reclamar.
En realidad todavía no se lo cree. O no quiere... pero está bien, las certezas solo sirven para que los ingenieros juren que un puente nunca podría haberse caído...

Momentos de plena de claridad, de confusión, de alegría, de calma, de supuesta injusticia. De lejos todo se ve más claro, y creo que esa es la lección de hoy.
Disculpen que este post está saliendo medio desordenado, pero el exceso de información complica su exposición en una forma ordenada.

Y así, aprovechando este cambalache literario, voy a hacer algo que tengo ganas hace mucho: Agradecer.

Agradecer a todos, en principio a todos lo que pasan de vez en cuando por acá para ver si pueden sacar algo de provecho en este mar de ideas ajenas y postulados incorrectos.

A los que dejan un comentario, porque si bien me hago el copado vociferando que lo que escribo es para mí, me hace saltar de alegría ver que mis escritos pueden motivar a alguien a expresar sus ideas también.

A mis amigos y amigas de antes, que me muestran de dónde vengo y prueban irrefutablemente que la presencia constante no es sinónimo exclusivo de amistad verdadera.

A mis amigos y amigas de ahora, eternos Maestros del presente, constructores permanentes de un "Joao" que, a fuerza de palos va aprendiendo que las cosas que importan de verdad, son justamente aquellas que antes suponía superfluas o ingenuas...
Miles de ejemplos se me ocurren para describir esas enseñanzas, pero ninguno las refleja de verdad, dejaré en la imaginación de cada uno la misión de entender mis palabras.

A mis amores, los posibles y los imposibles. Porque me hacen mejor, porque refutan todas las teorías, porque no hay ecuación que los demuestre, porque me iluminan la mirada y porque me hacen acordar que soy el más feliz de los pelotudos. (Lo cambio mil veces a ser el mas triste de los inteligentes).

A mis hermanos, que me hacen sentir orgulloso de compartir la sangre.

A mis viejos que me enseñaron lo que sí y lo que no.

A los, ya famosísimos, Maestros de turno. A veces son apariciones fugaces, seres que magistralmente pasaron por mi vida por no mas de un par de horas y la transformaron para siempre. Otras son personas que siempre estuvieron cerca y que de golpe, aprendo a escuchar.

Y por último, a los compañeros de ruta. A los que van adelante, me muestran el camino y me apuran (solo cuando es necesario), a los que vienen atrás y animo para seguir, y a los que van al lado, aprendiendo a la par, pensando y soñando al unísono. Lo mejor de todo que es que los puestos no son fijos, y según el destino que busquemos, nos toca a todos ser alumnos y maestros.


Bueno, después de esta exageración sentimental, los dejo seguir.
No sé si un día lograré ser mucho mejor de lo que soy, pero con los instantes pasados hasta ahora me alcanza para completar en la planilla celestial que mis objetivos casi fueron cumplidos.

Joao
Último orejón del tarro.
Primero al que no le importa.

"Compartamos nuestra vida con todos y seamos sinceros con nosotros mismos, que de esa forma una parte de nosotros vivirá en cada persona y la inmortalidad será inevitable (aún cuando sepamos que eso no es lo importante)"

jueves, septiembre 29, 2005

Ante todo... mucha calma!

Si, si... es un precepto fundamental: mucha calma.
Nació como nacen muchas de las cosas que nos hacen reflexionar: como una broma.
Ya se está haciendo casi tan popular como la otra gran verdad "la vida... es maravilloooosa" (ya tiene una extensión muy apropiada "... y además nos quiere mucho").

Pero volviendo al tema: calma, mucha calma.
Me parece que uno de los caminos hacia la alegría, hacia la realización en su estado más simple parten de una mente calma.
A decir verdad lo venía sospechando desde hace un tiempo, pero había algo que no cuadraba. Una sensación me hacía rechazar la idea, o por lo menos no acercarme con ganas de tomarla.
Es que la asociación más primitiva me relacionaba al tipo contemplativo y sereno con algo así como un monje. Una persona con una gran vida interior, con toda la iluminación que quieras, está bien, pero en cierta forma "aburrida". Y la verdad que para aburrido yo ya tenía suficiente.
Pero parece que no, che.
En este caso, como en el famoso "la procesión va por dentro" podríamos decir que "la calma va por dentro".
Tener una vida y desenvolvimiento igual o mejor que todo el mundo, con sus momentos de fiesta, de reflexión, de estudio, de trabajo, de relax, de "reventón"... pero todo eso manteniendo la cabeza tranquila. Con un pensamiento a la vez, de ser posible el de la percepción del momento presente.

Una vez más, como en otros posts: mi pretensión no es ser reconocido como profeta, no hago mas que exponer ideas prestadas, recalentar algunas reflexiones y suponer que mis efímeras experiencias le interesan a alguien. Advertidos, prosigo:

Los problemas, todos, residen en nuestro intelecto. La asociación de una circunstancia determinada con una sensación de malestar o preocupación, responde a un condicionamiento externo. Y en general, una visión sesgada de la realidad es la que nos conduce a ese estado.
No hay problema que resista uno de los análisis mas simples:
"¿Tiene solución? ...entonces por qué te preocupas?"
"¿No tiene solución? ...entonces por qué te preocupas?!"

Aprendamos a vivir el presente, en donde las situaciones simplemente "son".
Por lo visto no es fácil, requiere trabajo, uno de los trabajos mas difíciles: el de "des-aprender".
Quitar viejas estructuras, que le confieren el control a los pensamientos, en lugar de a la mente.
El ejercicio es conceptualmente muy accesible.
La mente es mente, siempre lo será, y lo por lo tanto los pensamientos se generarán. Nuestra (conflictiva) gimnasia es la de "subirse" a cada pensamiento que pasa. Y de ese pasar al que sigue, y así, sin parar. El control de nuestra actividad está claramente montado sobre una sucesión de pensamientos descontrolados.

Solo por un momento, supongamos que podemos decir no. No voy a subirme a cada pensamiento que surja. No los bloquearé tampoco (seria como tapar una represa con las manos), simplemente lo dejaré pasar. Mi atención está en el presente, en ser, en respirar, en disfrutar...
Parece ridículo, o por lo menos demasiado simple para dar resultado, pero... con probar no se pierde nada, y tal vez en la calma obtenida esté la respuesta a muchas cosas.

"Las diferencias sutiles son las que marcan los grandes cambios."

viernes, septiembre 23, 2005

Algo pasa... pero qué?

Nuevo post.
No sé, mucho cambio, muchas cosas iguales...
La revolución va por dentro, pero se choca con las paredes de una personalidad no dispuesta a ceder terreno.
"Se libre!, corré!, decí de una vez lo que pensás!"
Sos inteligente, tenés razones para hacer las cosas, tenés gustos concretos... y sin embargo, todo sigue igual. O por lo menos molestamente parecido.

¿Cómo se hace para que los cambios lleguen hasta la raíz misma del ser?
A veces me siento como atrapado en unas formas sumisas y complacientes. Y lo que mas me molesta es que me doy cuenta 20 minutos después.
No hay reacción. Y lo que es peor: muchas veces hay miedo.

Estoy casi (nótese el casi) listo para encarar la vida desde otro punto de vista. Pero algo falta. Romper con la inercia. Dejar la comodidad de ser como ya estoy acostumbrado, y que en varios aspectos no me termina de convencer.

Hacer realmente lo que me gusta. ¿Y si después de tanto esperar no llega nada? Estoy al horno.

Las sensaciones son extrañas: mucha alegría por que veo cosas que sé que quiero cambiar. Pero a la vez mucho desconcierto, porque en la mayoría de los casos no tengo ni la más remota (iba a poner puta, pero me pareció inapropiado) idea de cómo o dónde empezar.

Envidio a la gente que ejecuta. Mi vida transcurre en mi cabeza, y la mayoría de las veces ahí se queda.

No es que la esté pasando mal, de hecho es una de las etapas mas divertidas (de verdad) de mi vida. Estoy alegre, aprendí a compartir muchas cosas.
Pero necesito más. ¿Qué raro, no? Cuac!.

Y lo mas loco es que sigo esperando que cierto milagro me salve, cuando en el fondo sé que lo único que puede cambiar la estructura de mi vida soy exclusivamente yo.

Esta vez me ocupé de mí.
Vamos a ver cómo evoluciona esto...

"...confundido, reflexionó el buscador: ¿Y ahora de qué me disfrazo?"