miércoles, octubre 24, 2012

Diálogos de Joao


No dejes de creer.
No dejes de creer en lo hermoso, en la magia de la vida.
Me toca estar acá, y agradezco hasta el infinito, porque todo me sigue demostrando que el universo es perfecto.
Me toca contarte que hace poquito que te encontraste con la energía, con los colores, con las buenas vibraciones, con gente hermosa que desea de verdad el bien común, porque sabe que es la única manera de que a todos nos vaya mejor.
Hace poco que te encontraste con el amor. El amor de verdad.
Te pasaron muchas cosas. Muchas, más de las que parece que una persona debería soportar durante su vida.
De pronto llegó una llave mágica, poderosa, hermosa. Que crece y se multiplica a cada paso.
Una llave que abrió la puerta de tu mente, de tu alma y de tu cuerpo.
(Es normal, en algún punto a todos nos llegó o nos va a llegar).
La tomaste, y con el fuego que te caracteriza, la hechizaste para que se volviera parte de tu vida.
La hiciste brillar con vos y para vos.
Te encontraste con el verde de la sanación y entendiste (correctamente) que algo hermoso estaba llegando.
Aunque hay algo que es muy importante: lo hermoso no lo decidimos nosotros.
De la misma forma en que uno siembra y la vida florece, de esa misma forma no sabemos cómo, ni dónde, ni cuándo va a florecer.

No dejes de creer.
Y aunque suena consejo, esto es algo que te tengo que contar.
No es una opción, no es algo que vos puedas elegir.
No es una vela que vos puedas soplar.
Vos ya viste cómo funciona el mundo, el fuego de Dios prendió tu candil.
Aunque te desesperes, aunque hagas fuerza nunca vas a poder apagarlo.

Decía un sabio:
"Es inútil que golpees la puerta... ya estamos dentro".

Y todo esto llega, armoniosamente al aprendizaje más grande que tuve en todo este tiempo.
El aprendizaje que me cambió la vida para siempre.
Que me abrió y me sigue abriendo las puertas a cosas tan hermosas como desconocidas.

"Basta de hacer fuerza"

Ojalá pudiera encerrar más significado en esa frase, la cual es una representación de las miles que tiene esa enseñanza.
Y con el párrafo más simple que pueda forjar, voy a tratar de transmitírtelo.
Ojalá te cale tan hondo como espero:

La vida acontece, nos pasan cosas todo el tiempo, y uno tiene que optar.
Tenés que saber que debemos aceptar cada cosa que nos pasa. Pero NO con resignación, sino con Amor. El Amor que contempla y purifica.
Tenés que saber que tenemos la completa sabiduría para optar por lo correcto. Pero atención, porque muchas veces lo correcto NO es lo que más deseamos.
Tenés que saber que con fuerza no vas a poder cambiar nada, nunca. Y cuando hablo de fuerza NO hablo de físico, o violencia, o empuje desbocado. Hablo de ideas anquilosadas que no nos dejan ver la verdad. Verdad y Amor son sinónimos.
Tenés que saber que debemos entregarnos, pero a la vez dar lo mejor de nosotros mismos. Tenemos que vivir con dos certezas indeclinables:
  1. Nuestro poder es infinito, podemos lograr todo lo que esté de verdad alojado en nuestro corazón. Pero Atención: repetir mil veces una frase no instala cosas en nuestro corazón.
  1. Somos parte de un todo, y las cosas ocurren en función a ese todo. Nuestros deseos más profundos se van a cumplir, pero no tenemos la potestad de decidir ni cómo, ni cuándo, ni dónde.

Como verás, las dos aclaraciones (repetir una frase y elegir detalles para la concreción de los deseos) vuelven a lo mismo: Por la fuerza NUNCA vamos a lograr nada.

Bonita, más que nunca:
Escuchá a tu cuerpo. De verdad.
Sos sabia, relajá la mente.
Rendite a la vida.
De esa forma tu fuego chispeante, maravilloso y hermosamente hipnotizador se va a transformar en una hoguera calma, fuerte y duradera, que va a abrazar el corazón de los que te rodean hasta el fin de los días.

Por fin entiendo qué significa, y me da felicidad: Te Amo.

lunes, septiembre 10, 2012

¿Cómo?


¿Cómo se hace para contar este sentimiento?
Todas las lecturas se me agolpan: Chopra y su ley del menos esfuerzo, El Alquimista del oneroso Cohelo, todas las nueve revelaciones, sobre todo la primera...
El solemne Adler y su Ciencia Oculta y hasta el vapuleado Shankar y su respiración.
Todos aportan algo: un medio, una meta, un sentir...
Y aún así, todo eso junto ni siquiera se acerca la felicidad de ver las cosas simples.

Más consciente que nunca de que esta hermosa vida (maravillosa!) es un espiral, una onda, una ola (todo junto), casi me desespero en sacar algo para afuera.
Tratar de contar, de enseñar, de mostrar o por lo menos de ejemplificar para que otros puedan unirse a esta fiesta.

Alguna vez dije que los escritos nacidos del bienestar son bastante aburridos. Y lo sostengo... esto que escribo me suena más soso que fideos sin sal.
Pero aún así, algo tengo que contar. A uno, me conformo con llegar a uno.

No sé en qué momento, pero dejé de hacer fuerza y empecé a observar.
Dejé de empujar un carro que no quiere avanzar, y me subí arriba (tambien salgo afuera si quiero), a ver como el paisaje discurre. Bajando cada tanto a oler las flores, a desempantanar otros carros... a pegarle alguna patada al eje como para no perder la costumbre.
Muchachada: dejad de hacer fuerza, escuchad al cuerpo que nos habla (a los gritos!) mucho más claro de lo que sospechamos. Corran por patio, tiren piedras a las nubes y acuerdensé que de vez en cuando llueve y es natural... es natural estar arriba y abajo.
Agenden las reuniones con los amigos que el trabajo nos llama solo. Amen a todos los que puedan. Entréguense. (Están rodeados ;-)
Abran los ojos a la mañana y agradezcan. Puteen al despertador si necesario (todo está permitido).
Juzguen, que no se muere nadie, pero después de juzgar amen aún más profundamente.
Si tratan de ser perfectos, se van a dar contra la pared de "ser humano", así que fallen, con ganas. Y después sonrían.
Vinimos a experimentar.
Experimenten.
Vivan.

"La vida es más compleja de lo que parece" dice Drexler.
Es muy cierto: la complejidad de las conexiones entre las personas es infinita. Tal vez porque la complejidad que une a las células de un único ser también lo sea.
Y también es una vil mentira: si miran a su alrededor, le preguntan al sabio que tienen dentro y esperan la respuesta, todo es claro.
Y recuerden, todo es una onda. Todo pasa.
Este momento, y el que sigue. Y el que le sigue al que le sigue.
Agradezcan cada uno, tomen lo que sirva y abran la mano a lo que viene.

El señor Hofstadter (y no Leonard) me contó que todo mensaje se compone por mucho más que el mensaje en sí.
Por eso sé que la traducción a cualquier tipo de lenguaje de los sentimientos que me abarcan serán indefectiblemente modificados por las palabras usadas.
Es (lamentablemente) demasiado probable que lo que se interprete no sea lo que quiero decir.
Pero si no arranco por algún lado, un petizo acá adentro mío me acusa de amarrete cósmico.
Hasta acá puedo llegar, vamos a ver si se me ocurren más formas de contar tanta cosa linda.

Joao

"... el amor no es literatura si no se puede escribir en la piel..."

lunes, agosto 27, 2012

Anagramas del Alma


La vida no deja de sorprendernos. La sensación de que debemos atrapar nuestros sueños es la puerta de entrada. Se nos dió el privilegio más importante de todos: la experimentación de todas las sensaciones y los sentimientos que existen, existieron y existirán, para que Dios pueda reconocerse a sí mismo.

Aunque creamos que en algunas ocaciones llegamos a algún sitio seguro donde podremos permanecer, el viaje siempre debe seguir. Detenerse nunca es parte del plan superior. A veces debemos juntar ciertas piezas y a veces debemos separarnos. De eso se trata la vida, de transitar, conocer, reconocer, aprender y seguir adelante.

Una vez que entendemos esto, todo dolor o rencor se convierte en agradecimiento. Agradecimiento real hacia situaciones o personas que debido a sus propios procesos de aprendizaje, llegaron a dañarnos aunque nunca haya sido su intención. A veces despertamos solos en medio del campo, a veces despertamos a puro lujo con una copa de vino en un hidromasaje. Todo es igual, estamos aquí para compartir lo que somos. Si lo que entregamos lo hacemos con amor, es seguro que estamos en lo correcto.

Recordar que vinimos a amar es nuestro regalo. Amar profundamente, sin necesitar de la súplica ni del perdón. El amor simplemente está ahí, e interpretar que somos su medio de transporte, al igual que el aire sostiene al pájaro, el mar a los peces o un escenario a sus bailarinas, el amor nos dice que debemos entregarnos a la misión superior de amar más allá del amor de pareja. Que estamos acá para que el amor se expanda para y por nosotros.

Así, desde un sensillo lugar en el mundo extiendo mi mano, no para esperar que alguien la tome, sino para abrirla y dejar que todo siga su curso. Mezclar lágrimas de dolor con lágrimas de alegría, porque en escencia todo es lo mismo si podemos extraer la enseñanza. Si una vez que pasa la noche oscura del alma, si el recuerdo de un atardecer en el mar, de una noche de casas que bajan del cielo, de saber que es hermoso amar a la tierra y amar bajo el sol, si después de soñar despierto con amapolas que cuelgan de unas bellas manos aún podemos sonreir de verdad, con todas las ganas y toda el alma, sabremos que el camino sigue bajo nuestros pies, y eso es lo mejor que nos puede pasar.

Jazmín y Limón

El placer de la mente.

El placer de tener una mente, de ser una mente.
Miguel siguió su trabajo de estar vivo, el pasado de hombre bombero se  veía muy lejos y una nueva sensación empapaba sus días.
Antes se preguntaba si era amor, ahora estaba seguro.
Como también estaba seguro que nunca antes había entendido lo que la palabra Amor significaba. (Y más seguro aún de que le faltaba muchísimo más por entender, por aprehender)
Y también pudo entrever que el medio físico que tenía para transitar este planeta, esta vida, era un regalo. Un regalo único y que (casi como siempre había sospechdo) le había tocado en gracia con una misión hermosa y un destino muy favorable.

Quemando algo así como etapas evolutivas se dio cuenta que tenía que aprender a perdonar.
En una habitación oscura, en plena lectura de su carta natal, Miguel le preguntó dudoso al viejo barbado:
- "... y cuál es mi misión?"
Sin darle mucha importancia el astrólogo le respondió escuetamente:
- "A ver... soltar... viniste a aprender a soltar, a desprenderte".

Soltar, perdonar, entregar, dejar ir.
Es también otro sinónimo de amor. Saber en lo más profundo que lo que ocurre es perfecto.
Miguel ya sabía que cuanto más fuerza hacía para conseguir algo, para enderezar el curso de acontecimiento que le eran desventajosos, más complicado se ponía todo.

Así, al igual que la vez anterior, atendiendo al llamado de una enseñanza que ya estaba lista para ingresar en su vida, se dispuso a ver a Eugenia, que rápidamente dijo:
- "Limón y jazmín", mente y placer... el placer de la mente, de disfrutar ser mente.
Es solo una nueva etapa, de muchas por venir.
- "Conectá con el plexo solar, investigalo." Fue una orden, aunque las palabras rebosaban de amor.

Después de eso la unión de sus dos mitades fue total. En una sensación única se dió cuenta que habitamos muchos niveles de conciencia y cuerpo. A veces la conciencia cultiva al cuerpo, y otras, mucho más elementales, pero por eso mucho más profundas, el cuerpo toma de la mano a la conciencia y la libera de toda carga.

Ahora por fin, íntegro, se disponía a entrar en el circo, a jugar, a sorprender y a perdonar.
Entregado feliz a la nueva etapa.
Experimentar, sin pregunta, dejar que la mente vuele. Que se pierda y que eso represente puro placer.
Y no preguntar el resultado, sino salir a comprobarlo: experimentar para Él, para el creador que nos mandó aquí por eso.

viernes, junio 22, 2012

Volar...

Sin tarimas, sin cuerdas, sin trucos.
Siendo un ave, por dar el paso al frente... miedo? no, hoy no.

Y así las pequeñas vidas definen a la Vida. Lo superior en lo inferior se refleja y viceversa.
Notición: estamos acá de paso. Levantemos la mano, patiemos el tacho de basura un poco, tirémos de la trenza a la rubia, apaliemos un tacho... que no pasa nada.

Sin molestar un poco no se llega a ningún lado. Tampoco nos pasemos que libertades y límites no son al pedo.

Hoy miré de arriba para ver que chiquitos que somos. Un soplo, un suspiro y los mega-problemas se reducen a la nada.

Sonrisa como estandarte, picardía en la manga y confianza en que la magia y el mago son la misma cosa.

Con eso, sobra.


Joao Salvador Mandioca.


La vida es a la existencia como el suspiro de una mariposa al vendaval... pero cómo lo disfruta la mariposa!

viernes, abril 13, 2012

Formas y caminos del amor

Estoy empezando a sospechar que el fin del mundo no va a ser tan hollywoodense (perdonen la expresión, pero es la que más se ajustaba).
Ni explosiones, ni anticristos, ni el hombre de malvavisco destruyendo Nueva York.
Por ahí algún que otro desastre natural, que viene a recordarnos un par de cosas. Uno, que estaría bueno que tratemos mejor el entorno. Y dos, que de todas formas le demos para adelante, el poder real lo tiene la naturaleza. Si se hubiera enojado de verdad con nosotros... ¿cuánto tiempo realmente piensan que duraríamos?

Vengo con noticias viejas, pero noticias al fin.
El fin del mundo es el fin del mundo oscuro, desconfiado, de individuos separados. Un mundo donde se supone que existe un concepto tal como la propiedad. Donde una persona "tiene" un pedazo de planeta, que le pagó a otro, o que simplemente marcó con mojones y decidió que otro ya no podría entrar.
Supongo que no está mal, como no está ni bien ni mal nada. Las cosas pasan, y enseñan.
El crecimiento necesita atravesar estadíos, no puedo saber si me conviene o no sufrir si nunca lo experimenté. Y por otra parte tampoco puedo apurarme a experimentar cosas. La vida tiene un ritmo, y si nos ponemos a observar, podremos captarlo muy fácilmente.
La humanidad trató, en su afán de control y de posesión, de generar "no ritmos" o peor: ritmos artificiales. Y lo hizo de la peor (a la vez que única) manera de hacerlo, aislándose de lo natural.

Lejos, lejísimos está de mí promover una vuelta a lo silvestre, a lo agreste. Conozco poca gente que sería feliz sin un baño, un auto y hasta un shopping. Y no creo que eso esté mal. Lo que sí me pregunto es: no estaría bueno atender más a las sensaciones del cuerpo, a las estaciones del año, a lo que nos dice la tierra?
Las cosas se hacen igual, todos los días. No importa si llueve, no importa si estoy triste, no importa si alguien perdió su casa o si no puedo para de llorar de alegría.
Las excepciones son eso: excepciones a un ritmo impuesto, que necesitan ser justificadas.
De la misma forma, mucha gente que presume de ser natural, se adentra en el monte pero no si antes equiparse con campera, botas, carpa, bolsa, aislante, y cuya regla principal es: no te mojes.
Una vez más, sería ridículo ir en ojotas, nuestra adaptación al mundo se basa en la inteligencia, en la tecnología, no en la velocidad o en la resistencia.
Pero justamente: la inteligencia. La inteligencia debería permitirnos entrar, observar, respetar y usar la infinita cantidad de información que ocurre en el mundo.

Como decía antes, no creo que eso esté mal. Simplemente es algo necesario.
Y ahora sí, esto es sospecha mía, me parece que algo se está despertando en la gente. O por lo menos en la gente que está cerca de mí.
De diferentes formas, se está despertando una necesidad de observación. De empezar a usar la intuición como fuente de verdad o como motivo suficientemente válido a la hora de tomar una decisión.
Y eso incluye (podría ser causa o efecto en realidad) un cambio en las relaciones. Empezar a observar al otro con una nueva sensación. Como si el otro fuera una parte mía. Como si la felicidad del otro determinara también mi felicidad.
Las miradas están hablando, estamos buscando algo.
No paro de traer novedades recalentadas del despertar de los 90', pero se me hace que se está asomando el amor.
Amor puro. Me resisto a usar la frase "Amor más allá de la condición de hombre y mujer", porque la sola mención de ese concepto acerca al Amor a lo que sería la atracción.
Son cosas distintas y punto. Ahora sé que se puede hacer el amor en Amor y también sé que se puede cambiar una lamparita en Amor. No es de lo que quiero hablar hoy.

Es esa sensación a la que me refería en un principio cuando mencionaba el fin del mundo.
No es fin, es cambio. Cambio de las personas, que empiezan a entender de forma natural que estamos todos relacionados. No solo entre nosotros, sino con lo que nos rodea. Tanto sea un árbol como una galaxia. Y que a su vez todo tiene un ritmo. Una mariposa que muere en 5 días, una estación o una etapa de desarrollo personal. Y cada una de esas cosas está regida por una energía, que si logramos identificar y acompañar, nos mantendríamos en paz con el evento. (Paz, que no hay que confundir con calma o tranquilidad...)
Algunos serán más sensibles, como pasa para cualquier cualidad humana. Algunos grupos se acercarán más rápido que otros y otros simplemente no lo verán nunca. (En nuestra era capitalista, todos sabemos que no hay que irse a África para encontrar un pueblo que se dedique a cultivar sus alimentos entre todos)
Y en esa dirección es bueno, por lo menos, mirar.
Tratar de escuchar los ritmos y las sensaciones naturales, tanto internos como externos.

¿Por qué?
No sé, no estoy seguro tampoco, pero tengo la idea de que ese movimiento nos va a liberar de una sensación que en algún punto muchos de nosotros tenemos.
Creo que nos vamos a liberar de la sensación de separación, de individualidad, que nos hace naturalmente amarretes.
Para vivir en amor, que no son corazoncitos y peluches.
Sino confianza y respeto.
Unión. Amor.

Joao

Mantente y serás sostenido

viernes, febrero 10, 2012

Agua para liberar

Emociones se agolpan en la garganta.
Lágrimas de liberación, alegría y tristeza piden permiso para ver la luz de la luna.
Ruiditos naturales venidos de la infancia hacen eco en el campo al otro lado de la ventana.
Marce, Mercedes, los dos Juanes y Luna cantan juntos, cada uno a su manera.

Y afloja... la vida afloja.
Se siente más liviano el camino cuando por un rato sentís tanto amor.
Cada parte de mi historia la llevo conmigo, en una memoria que se cree que olvida.

El camino empieza y termina a la vez, como la serpiente que se come la cola, para renacer...
El Maestro nos cuida, y en cada lágrima, la voz de una luna, Madre de todas las Madres nos susurra que siempre vivirá dentro nuestro.
Orgullo espero que sienta.
Amor siento yo
y nostalgia de algo que nunca fue correcto, pero siempre estuvo bien.

Joao
Resguarda tu sangre, pues es ella la que te va a salvar. Solo ella, siempre.

martes, diciembre 20, 2011

Siempre llega la luz. Y siempre hay mas por aprender.

No confundir enojo con dolor.

El enojo es una emoción, el dolor es un sentimiento.
El enamoramiento es una emoción, el amor un sentimiento.

Las emociones se sienten en la panza, son viscerales, carnales.
Los sentimientos vibran en el pecho.

Si el enojo provoca dolor, si las cosas se mezclan y un enojo (fácilmente superable mediante un movimiento físico) se relaciona con el dolor y toma sus procesos de superación, se gastará una cantidad excesiva de energía en algo que no lo requería.
Sin mencionar la devastadora sensación de la vacuidad, de la soledad de sentir dolor y el dolor de sentir soledad... cuando en verdad nada de eso es cierto.
Es solo un reflejo, una vinculación mal aprendida entre emociones y sentimientos.

Encausar las emociones, para transitarlas físicamente y dejarlas ir.
Abrazar sentimientos, para consumirlos y procesarlos desde dentro, creciendo cada vez.

Pero no confundir.
El amor está muuucho más allá del enamoramiento.
La felicidad está muuucho más acá que la alegría.
Amar sin miedo.
A todo.

Joao
Si nos organizamos, nos elevamos todos.

El universo es un juego... salgamos a jugar. La carrera se terminó y ganamos el premio máximo: nosotros mismos.

martes, noviembre 01, 2011

El todo y sus partes

Algunas preguntas se agolpan en mi cabeza.
Desde que se dividió la primera célula hasta hoy, la vida lo abarca todo.
Pasado, presente contínuo y futuro, cada fracción, cada segundo que pasamos es vida que se manifiesta.
Nuestras cavilaciones nos persiguen como océanos insondables. Problemas pesados lastran nuestra carga.
Y sin embargo, tan sutil, tan ínfimo es nuestro paso por la Vida que deberíamos replantear el sufrimiento.
De vez en cuando alguna señal llega para mostrarnos una hermosa dualidad: nuestra vida es tan importante que hace existir al universo mismo (sin observador, lo observado desaparece) y a la vez tan diminuta y fugaz que sufrir en exeso es casi una pérdida de tiempo.

¿Dónde está Dios cuando lo necesitamos?

Adentro, siempre está adentro nuestro.
Y cuando callamos un rato la cabeza, Su voz aparece.


Joao

Estoy seguro que si me escucharas vos, me dirías: "tenés que reinventarte viejo"!

jueves, abril 14, 2011

Recuerdo de un sueño que nunca fue

Estoy sentando en piso, debajo de una estructura gigante, eran exágonos de madera sostenidos por grupos de 6 columnas. Dentro de cada grupo de columnas, pequeños y hermosos jardines con colores maravillosos.
Fuera de la astructura llovía copiosamente.
Se acerca un grupo de personas jóvenes rodenado a otra persona mayor. Parece que es una clase y la persona mayor es el profesor. Él le habla a los que pertencen a "Ciudad del Río".
Alrededor algunos acomodan láminas, y cortan hojas de papel en el piso irregular.
Una chica rubia muy bonita me mira y desvía su mirada. Estoy como desencajado en la escena, no se supone que debería estar ahí, sentado, mirando.
La lluvia es cada vez más fuerte, me voy a mojar cuando vaya al metro. (Un subte, pero suspendido en el cielo).

¿Es un sueño? ¿Es realidad?
¿Cuántas personas se preguntaron lo mismo?
No estoy ni cerca de ser original, pero eso no importa. La sensación de mezclar realida y sueño es cada vez mayor.
¿Despertaré? ¿Me dormiré más profundo a un sueño dentro de otro?
¿Y si hace años que sueño?
¿Qué diferencia habría?
Mis anhelos y mis penas, mis pasiones y mis alegrías solo serían espejismos en una mente dormida.
Claro... que de todas formas no dejan de ser exactamente eso.

Otra vez a reflexionar y ver cómo todo (TODO) está en la mente.
Otra vez: somos haces de reflejos condicionados.
Elegimos nuestro estado de ánimo a cada segundo. Pues lo que nos rodea no tiene condición absoluta.
Lo bueno y lo malo como concepto son sólo títulos asignados.
Y a la vez la sensibilidad al entorno es grande para algunos de nosotros. Modificar el afuera según la voluntad es algo que no está destinado para todos.

"Tu forma de modificar el mundo no es mediante la acción directa. Trabajás a otro nivel, desde el deseo y la intención. Cuando deseás algo de verdad (con todo lo que eso significa) ya empezaste a conseguirlo".

La lluvia comienza a pasar, entra más luz y se dibuja más nítida la realidad. Será hora de volver habiendo recordado por un rato otro pedazo de información que trae calma.
El guardia del jardín onírico nos echa, hay que volver.
Una vez más, el tiempo es perfecto.

Joao
Medellín, abril de 2011.

Todo está aquí adentro, incluso todo lo que está allí afuera.

martes, abril 05, 2011

Al norte de mi vida

Sensaciones grandiosas que le recuerdan a uno la maravilla de estar vivo.

"Cada año visita algún lugar que no hayas conocido nunca" leí una vez y me pareció una verdad inapelable.
Perdido en una inmensa ciudad, con mi mapa prolijamente guardado en el bolsillo, me encontraba subido a un "bus" urbano con dirección al centro Maloka (vaya a saber qué será eso...). Única referencia que tenía para llegar a la estación de micros que me llevarían a Medellín.

Pregunté a algunos pasajeros que hicieron poco caso a mis requerimientos, tal vez por mi pinta de extranjero.
Mientras miraba por la ventana, casi despreocupado del todo por mi futuro inmediato, me acordé de aquel maravilloso viaje que me enseñó una de las verdades que lamentablemente me olvido de llevar conmigo en cada paso: "Estamos bien cuidados".
Tres simples palabras que dicen tanto, que es imposible no sentirse estremecido al comprender su significado cabal.

Unos minutos después, una de las personas a las que había preguntado por mi parada, me dice:
-"Ió me bajo aquí, tu parada es en tres cuadras. Cuídate mucho y no te olvides que Dios te ama muchísimo".
Sin palabras para agredecer el gesto, la sonrisa se instaló en mi cara.

Minutos después el Maestro estaba creando un pasaje disponible donde no había más lugar. La magia siguió su curso.

Y ahora, mirando fotos viejas, ebrio de amor por todo, agradezco esta vida que me muestra maravillas a cada paso.
Creo que nunca voy a cansarme de decirlo: Pide y se te dará.
¿Una verdad cristiana de un católico recalcitrante? No, ni cerca. Una verdad universal de un Maestro, o una vida que atiende nuestros pedidos.
Porque vinimos aquí a disfrutar, no a durar.
Porque las pasiones son el motor real de nuestro paso por esta humilde vida.

Tal vez estoy demasiado sensible. Hagan caso sólo hasta donde parezca razonable, lo demás dejenlo como borrador.

Diría otro maestro: Abrazo de gol (apasionado e irreverente) para todos.

Joao
Cada vez más humano.

¿Fronteras? ¿Qué es eso? ¿Cómo se puede dividir en partes lo que sólo es una cosa?

martes, marzo 22, 2011

Joao Rules

Mambo Número 84: Tengo un sentido de la obediencia desesperadamente desarrollado. Indicaciones del estilo "No tocar", "No pasar", "No se aceptan reclamos pasados los 14 segundos" me pueden. Me hacen sentir mal si los transgredo.

"Si alguien se molestó en ponerlo por algo será", me miento a veces, ocultando las molestas mariposas en la panza que me provoca(ría) una llamada de atención por hacer algo que no se debe(ría) hacer.

No quiero abusar de las comillas, sé muy bien que el No se debe hacer, muchas veces tiene más que ver con que el dueño del establecimiento en cuestión no tiene ganas de soportar molestos, que con que debido al incumplimiento de las inocuas reglas, algo terrible acontezca.

Hace un rato, mientras rumiaba este post, casi que entreví algo: este inconveniente mío (que me trae más malestares que premios a la buena conducta) tiene el formato de una fobia. Un individuo divisa un elemento al que tiene un miedo descontrolado (rata, cucaracha, víbora o zapato marrón izquierdo talle 42). El individuo se paraliza, o corre, o grita, o ataca, o lo que sea; la cuestión es que está fuera de su control la acción que está llevando a cabo.

A mí me pasa algo similar: yo sé cabalmente que reservar una mesa en Mac Donald antes de comprar la hamburguesa no va a hacer caer su imperio, incluso tampoco me van a echar, ni me van a decir nada. Y en el último de los casos, si viene una señorita con su camisa a rayas y su gorra visera y su cola-de-pelo que-sale-por-el-agujero-de-atrás-de-la-gorra a decirme que por favor espere a tener mi famoso pedido antes sentarme en la mesa, eso no me transforma en un estafador profesional, una mala persona que hizo algo que no debía y que merece mil castigos...

Y me parece que por ahí vienen los tiros. En el juzgado que nos viene instalado a cada uno, a mí me tocó un fiscal mordaz, detallista y perseguidor, mientras que mi pobre y moralista abogado defensor mira a su cliente (es decir a mí) y si bien trata de esgrimir algún argumento convincente para que no lo decapiten, en sus fueros más internos sospecha que algo habrá hecho el delincuente este.

Muchas veces traté de encontrar el origen de estos comportamientos. Casi todas las veces desde el fondo de la historia, saluda mi viejo, colándose cada vez que pudo, sacando ínfimas ventajas que me avergonzaban cada vez más. De todas formas ya no lo culpo, cada uno elije, con las armas con las que venimos equipados, qué mecanismos desarrollar para mantenernos dentro un eje.

Eso a modo de introducción que se hizo un poco larga.

Nunca voy a ser preciso con las fechas de memoria. Revisando mails viejos confirmo que a mediados de noviembre de 2009 nos estábamos enterando, laparoscopía mediante, que muy a nuestro pesar, el cáncer que tenía la viejita en el estómago ya había tomado todos los órganos de alrededor: no había nada que hacer.

Nos mandaron a todos a dormir, hacía muchas horas que estábamos arriba debido a la operación y mamá necesitaba descansar.

Por prolijidad literaria me gustaría tener los detalles de, por lo menos, los movimientos que me llevaron a la siguiente situación, pero por más que me esfuerzo, ni la lógica ni la memoria me permiten reconstruir esos días.

Estaban por ser las 8 de la noche, Pablo y Mauro me esperaban en el auto, yo tenía que dejar un último papel en la sección de enfermería de la clínica donde mamá dormiría esa noche. En el último saludo, la viejita, con su ánimo mermado por la invasión de la operación, pero la tranquilidad del que sabe (hace mucho) qué es lo que está por pasar me dice:

- "Hijo, te pido un favor, acá me tienen a tecito. El doctor dice que no puedo comer nada, pero tengo más hambre que Radical del '30, no me traés un sanguchito?"

Una sensación actual trata de engañarme, inventando en la memoria un cartel de "Prohibido ingresar con comida".

Salí decidido, aunque dudaba. Los 'inimputables' estaban en el auto (capaces de entrar desnudos y comiendo un pancho en una transmisión televisiva de cadena nacional, o de organizar una peña justo al lado de un cartel de "prohibido pisar el césped" sin que de verdad les importe, porque saben a la vez que tampoco pasa nada). Pero esta misión era solo mía.

Entrar en las descripciones nefastas de haber pedido un tostado sin tostar en el café de la esquina y de mi cara con expresión de estar ingresando con una bomba incendiaria en una reserva natural no vienen al caso.

El hecho es ínfimo, pero mi alegría es infinita.

En días donde las preguntas se agolpan, un libro oportuno me hace revivir días pasados, tristes, pero de los que nacen los recuerdos, las sensaciones y las razones más sublimes.

Me siguen enseñando, de lejos, y con los mecanismos más raros. La luz siempre se abre paso.

Joao

... ah... claro.. sin reglas no habría nada que romper para sentirse más vivo.

viernes, diciembre 31, 2010

... y se fue nomás.

Como quien corre a las nueve menos cinco al supermercado a chino a comprar una última cerverza antes de que no vendan más, aprovecho estas últimas horas del 2010 para divagar un poquito.
En un año que fue tan catastrófico como maravilloso, donde más de una vez perdí la cabeza y otras tantas encontré el corazón, me vuelvo a sentir agradecido.
Agradecido con la vida por tomarse tantas molestias para enseñarnos. Agradecido con la viejita, que me sigue cuidando y lo hace notar. Agradecido con el Maestro que la cuida a ella y a todos.
En un baile que no para, la gente se entremezcla en cada vida llevando sus mensajes, enriqueciéndose los unos a los otros.

Agradezco de nuevo a todos por poner su parte en este cuento, en hacer que las cosas cambien para mejor o para peor (al final, si se mira bien, en todo cambio se sale ganando).

Buena vida.
El año que viene (como siempre) será mejor.

Joao
Respirando


Gracias a todo por todo.

martes, agosto 24, 2010

Sueños... dentro de sueños.

Revisando papeles viejos en una estantería ajena me encontré con un manuscrito que me llamó la atención, por su antigüedad y por las dudas que me planteaban sus enunciados, plantados como certezas.
Sin mucho más preludio, incorporando por primera vez palabras de otro, lo tiro por acá.

Todo conjunto de eventos en esta vida tiene su factor común. Es de tipos inteligentes encotrarlo y volantear en las curvas de los sucederes con el espíritu en calma. Sabiendo.
Las tareas ciclópeas tienen maravillosas recompensas, sea que se alcance el éxito o no. Las mentiras tienen sus castigos; las mediocridades su "todo sigue igual"; las sinceridades no pueden dejar de tener alivios. Y los sueños, mal que les pese mis amigos, solo existen porque existe una realidad, siempre mas razonable y (justamente) por eso, mas fría y carente de magia.

Quien vive un sueño tiene que saber que va a despertar, acariciando el espacio vacío que deja esa "casi realidad", que gracias al empujoncito de Oniros, carece de las molestas imperfecciones de las que sufre nuestra cotideaneidad.

Atento debe estar el soñador de turno a la inconfundible sensación de "pero... cuándo llega el palazo?". Eso tendría que presentarse como una alarma, un aviso crucial de que se está parado en las nubes.

La joda es que nadie se quiere despertar. ¿Cuántas veces habremos hecho fuerza para dormir un ratito más? a ver si queda un poquito de sueño que nos devuelva por un rato a ese lugar que parece que han armado para uno. O mejor: que uno mismo a creado.

Como terminamos sabiendo siempre, llorar sobre la leche derramada es absolutamente inconducente. Aunque si me preguntan a mi me permitiré aconsejar algún berrinche que, llegado el caso, nos hará recordar que hicimos un gran esfuerzo por engrampar esa lámina de realidad mejorada sobre el lienzo siempre cambiante de nuestras vidas.

Una de las últimas verdades que escuché de un tipo fue: "el tema es que a veces uno no quiere entender que las cosas NO van a cambiar". Y me parece que me dijo mucha más de lo que suponía.
Los sueños llegan como mensajes, premoniciones o pruebas temporales de que lo que creemos desear. Es una probada a lo imposible.
Al final, sentados en la cama, con la primera luz de la mañana que entra por la ventana, preferimos preservar nuestra cordura: "Bueno... menos mal que de verdad no me gané ese millón de pesos... me traería un millón de problemas..."

Igual nadie atravieza una etapa o una crisis y se queda con las manos vacías. Puesto en vendedor de verdades baratas hasta me apuro en decir que la Divinidad sabe cómo hacer que cada uno aprenda lo que vino a aprender.
Y Él sabe mejor que nadie que somos (lamentablemente) hijos del rigor.

Como reflexión final, ahora mismo sé que prefiero un millón de problemas que valgan la pena a una sola certeza que no me complete.


Tengo que decir que, al igual que las sirenas, este texto tiene un canto que encanta y fascina, y hace que el tipo desprevenido se acerque a la cornisa de uno los mayores embustes que nos acechan diariamente: la realidad pautada por nuestra razón, seca, pelada y cruel.

Una realidad que se luce por negar toda magia, que impulsa a cada ciudadano a "hacer lo correcto", a ser lo que la razón dicta que tiene que ser.

¿Y por qué nos seduce tanto? Porque sin magia uno no corre riesgos, todo es calculado y, en definitiva, hasta los fracasos mas rotundos (presentidos por el corazón) pueden ser atribuibles impúnemente al azar, al destino, a la costumbre o a cualquier otro invento que eche la culpa para afuera.

El manuscrito nos tienta, contándonos que de vez en cuando podemos darle una probadita a lo improbable, y a la vez nos libera de la responsabilidad de jugarnos la cordura y el corazón, ya que toda locura acaba por terminar sanos y salvos, sentados en una cama vieja, lejos de toda magia.

No nos dejemos engañar por la única gran mentira: la realidad plana.

Cada vez que despertemos de un sueño, recorramosló con la mente, observemos las anomalías y tomemos nota. Seguramente mucho de él ya habrá quedado dentro nuestro. Y en seguida miremos hacia los lados: los marcos de las puertas, las veredas rotas, el color de la corteza de los árboles, los aromas familiares; algo nos dará la pista de que en realidad despertamos a otro sueño, seguramente mejor que el anterior, aunque eso solo lo demostrará el tiempo.

Vinimos aquí a aprender algo mucho mas importante que diagramar puentes, calcular cosenos, entender la fotosíntesis o cantar correctamente un fa menor.
El alumno 10 del grado, nuestra mente, que siempre responde primero, que nos delata cuando tratamos de jugar y nos acusa cuando en vez de hacer los deberes nos entretenemos mirando una flor, está a la orden del día. Su misión es no dejarnos crecer (o él estaría en serios problemas).
Yo no pienso dejar que se salga con la suya. Nos veremos a la salida y me llenará la cara de dedos, pero les aseguro que él no se la va a llevar de arriba...

Los sueños y la magia están ahí: para quien quiera y se atreva a tomarlos, para los que buscan y saben que hay algo más, para todo aquel que sepa (o sospeche) que el tiempo es corto, y sobre todo, para aquellos que saben que quien se arriesga de verdad y pierde, de todas formas gana.

Y por último, dejemos de señalar con el dedo al pobre Dios, acusándolo de nuestros malestares. Nos somos hijos del rigor, siempre se puede elegir... caramba, que solo sufre de verdad el que elige hacerlo.


Joao

[...] y en todo este tiempo, puedo afirmar que una verdad cambió para siempre mi modo de ver: lo imposible... solo toma mas tiempo.

viernes, agosto 06, 2010

Dibujemos

La vida se escribe de un único trazo. Extenso, contínuo...
A veces volvemos atrás y tenemos que hacer algún tachón, alguna corrección. Otras veces la mano que dibuja corre veloz hacia el futuro.
Lo importante de esto es entender que puede hacer mil vueltas y garabatos, puede moverse ondulada y calma o frénetica y atroz; pero lo que nunca, nunca, nunca va a hacer es deterse.
Podremos mirar para atrás y volver a corregir, pero el trazo siempre será nuevo, será un remiendo (válido o no) sobre lo que ya se escribió.

La estilogŕafica universal no espera a nadie muchachos.
Dibujemos siempre dibujos nuevos, saltemos de hoja, manchemos, probemos.
Al aburrido compás que se queda haciendo círculos (recorriendo el camino que ya conoce) nadie podrá reprocharle nada... pero les juro que tampoco podrá decir que ha vivido.

Se podrá romper la hoja, pero el flujo seguirá intacto.

Dibujemos libres. Dibujemos.

Así, el día que nos toque dejar la lapicera para flotar por un rato, podamos ver para abajo y nos encontremos con una obra de arte, con la hermosa y (ojalá) completa pintura que desde el día cero nos tocó pintar.

Les deseo colores.
Les deseo arte.

Joao
... pintó la luna y el sol.

"Cada piedra, cada árbol, cada experiencia, cada persona, cada elemento... toda la existencia vive dentro nuestro. Nadie estuvo, está ni estará solo jamás."