Creo que en otro momento ya hice una reflexión similar, lo recordarán sobre todo aquellos que hayan recibido mi saludo de fin de año pasado.
De todas formas vuelvo a recordar uno de los preceptos fundamentales de mis escritos: la intención primera no es creerme que sé todo y dedicarme a enseñarles, sino tratar buenamente de entender algo de todo lo que me pasa en la vida y por la cabeza, sin perder (mas) la cordura.
Si a alguien le sirve, realmente me hace feliz saberlo, pero les aseguro que mi intención no es dar cátedra, sino aprender. Por lo tanto la reiteración de temas, deben ser tomadas por el lector zagas, no como un esfuerzo de mi parte por cambiar esta torpe humanidad, sino como un "La Battaglia, vuelva en marzo, no entendió nada..."
Surcando la vida a toda vela, siguiendo un rumbo (no del todo seguro, pero rumbo al fin), con un barco cada vez más fuerte, más veloz y más confiable. La tripulación está empezando a entender un poco como es que funcionan las cosas. En el fondo nubes de tormenta, pero las nubes siempre están.
Seguridad. Calma.
Grave error.
De pronto salta una ola y se lleva de un plumazo al timonel y al que tenía la brújula. Y como por si fuera poco se vuela el mapa.
Cesa el viento y nos quedamos viendo, a quilómetros de distancia, una costa que parecía una meta final alcanzable y segura. O por lo menos interesante de conocer.
A veces todo sucede demasiado rápido y no entendemos que pasó. Otras no queremos entender.
Nos enojamos, alzamos las manos al cielo pidiendo una explicación de por qué nos pasa todo a nosotros que somos tan buenos (o por lo menos es lo que creemos, no?).
Y aquí es donde hay que estar atentos. ¿Hasta donde está MAL las cosas que nos suceden fuera de nuestros planes?. ¿Podemos ser tan ególatras que suponemos que nuestras elecciones siempre son las correctas? (no serán caprichos a veces...?)
Me dijo el sabio de turno: "No será que tu de angel de la guarda te está protegiendo de un mal que vos no podés ver?".
No será que los planes del Maestro, los cuales no queremos ver, son levemente diferentes a los nuestros?. No será que planear y atenerse rígidamente a esos planes, es un error?.
Vivamos con objetivos, rumbo, anhelos, deseos, pero dejemos que el camino se dibuje solo. Y cuando el camino se desvíe un poco de lo qué parece ser el rumbo original, recordemos que puede ser un atajo, o puede servir para evitar un peligro muy grande que está frente nuestro y no sabemos ver.
Mientras la travesía sea guiada exclusivamente por la cabeza, fría, calculadora, egocéntrica, los caminos a seguir serán tenues marcas confusas en el mar. Y mientras majestuosos continentes se alcen en el horizonte, cada vez que una ola modifique nuestro rumbo nos sentiremos frustrados.
Estoy seguro de que cuando la cabeza frene y el corazón tome el control, los senderos a seguir brillaran en la vida como iluminados desde el cielo. Y seguirlos será tan fácil como ver. Los caminos cambiaran, pero nos acoplaremos a ellos.
Cuando no hay expectativas rígidas, no hay posibilidad de que algo salga mal. Pues los problemas son la diferencia entre la situación actual y la deseada.
Creo que una vez más me derivé. No importa, vale lo mismo.
Confíen.
Yo lo voy a intentar.